Los padres buscan justicia por los niños desaparecidos de Venezuela
“¿Dónde está esa criaturita?”, se pregunta una y otra vez Isabel Rinaldo, lleva cuatro años sin saber del paradero de su hija menor desde que la Fiscalía las separó, uno de los muchos casos de los niños separados de sus padres en Venezuela. El hecho ocurrió tras ser denunciada por su esposo, por supuesto abuso sexual a la niña, un delito que ella niega y que trató de demostrar sin éxito. Hoy, la pequeña es considerada por la Interpol persona desaparecida.
En la entrada de su casa, Isabel tiene una pared repleta con fotos del último rostro que conoció de su hija Keira, cuando tenía ocho años, una caja con recortes y dibujos de la niña dedicados a su madre. Uno de ellos es una especie de caramelo con palito violeta con ojos y boca. Hay también corazones o caballos. “Los amo, angelitos”, s...
































