¡Señores presidentes!
Venezuela fue el país donde, desde 2014, sus ciudadanos comenzamos a llevar la vida en ruedas, caminos, aviones y selvas, inaugurando la era de los nuevos nómadas del siglo XXI. Hoy, además de las penas familiares por abandonar la patria —dejando atrás los afectos y separando a padres de hijos—, nos enfrentamos a una realidad dolorosa: hogares enteros obligados, de la noche a la mañana, a hacer la maleta y la mochila para recorrer el mundo en busca de oportunidades.
Los venezolanos recorremos el planeta entero: unos con posibilidades de trabajos estables, pero otros haciendo los oficios más difíciles, a los cuales no tememos porque estamos hechos de trabajo, tesón y responsabilidad. Nuestra nueva carta de presentación dejó de ser el currículo; bastaba con decir lo que sabíamos hacer. Ap...






