La hora de Washington
Washington ya tomó una decisión irreversible. El estamento de poder estadounidense, desde los republicanos hasta los demócratas, comparten una certeza absoluta: con los intereses de Estados Unidos no se juega. La Casa Blanca no aceptará bajo ninguna circunstancia, un próximo mandatario venezolano que intente replicar el modelo antinorteamericano de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
El tablero político exige un aliado incondicional en Miraflores. Llámese María Corina Machado o cualquier figura de la oposición, la próxima presidencia de Venezuela tendrá que alinearse por completo con los intereses de Washington en suelo venezolano. Los años de turbulencia bilateral dejaron lecciones profundas y no hay margen para nuevos experimentos.
En este escenario, figuras del oficialismo carecen de au...






