De vuelta en Haití, familia migrante planea volver a huir
Tiene suerte, dijeron los funcionarios estadounidenses, “Va a ver a su familia”.
Las autoridades habían llamado los números correspondientes a unos boletos, similares a los de las rifas, que les habían entregado a los haitianos cuando fueron detenidos tras cruzar la frontera en Texas. Cada vez que gritaban uno, otro migrante desaliñado se ponía en pie.
“Todo el mundo estaba feliz”, recordó Jhon Celestin. “Pero yo no. Vi que era una mentira”.
El premio era un boleto de ida al lugar del que estaban desesperados por escapar. Y así fue como Celestin, de 38 años, regresó a Haití a bordo del último vuelo del miércoles a la capital, Puerto Príncipe, una ciudad de la que se había ido tres años antes en busca de un trabajo mejor pagado que le ayudase a mantener a su familia.
Él es uno d...


















































