La migración venezolana contada 1.700 veces de su puño y letra
¡Compro cabello! ¡Compro cabello! Este es uno de los gritos que se escuchan en el anárquico mercado informal con el que se encuentran los migrantes que acaban de cruzar el paso fronterizo entre Venezuela y Colombia. Ya sea por el Puente Internacional Simón Bolívar, si es que pueden pagarse las tasas y presentar los permisos adecuados, o por las diversas vías informales e ilegales (trochas), una tierra de nadie donde proliferan traficantes, coyotes y abusadores de toda índole.
¡Compro cabello! Una temblorosa muchacha venezolana, casi una adolescente, se acerca al intermediario y negocia la venta de su hermosa cabellera por 50 mil pesos colombianos (unos 13 dólares). Acaba de cruzar, acompañada por su madre enferma con la esperanza de encontrar tratamiento a este lado de la frontera, para...


















































