¡Migajas y burusas!
“Hasta una falsa alegría suele ser preferible a una verdadera tristeza", Descartes
No se trata de callarnos, hacernos los locos o pensar que es mejor agarrando aunque sea fallo quizá sea la reacción de los venezolanos sobre lo que piensan del aumento del salario mínimo —126 bolívares o 29 dólares mensuales— anunciado por el jefe de Miraflores, Nicolás Maduro Moros. La noticia, todavía calientica, ha caído como una bomba muy distinta a las que Vladímir Putin le lanza a los ucranianos, masacrándolos y pretendiendo borrarlos del mapa de Europa, pero guardando las distancias lo cierto es que de este lado del planeta en el estado de ánimo de los trabajadores activos, pensionados y jubilados por más rimbombante que sea lo anunciado es más de lo mismo, a otros no les producirá ni frío ni calor y...















