Casi dos meses después de los sismos, La Guaira se debate entre precariedad y resistencia
Entre las ruinas de edificaciones y el paso de la maquinaria que remueve los escombros, casi dos meses después de los potentes terremotos del 24 de junio, en el estado venezolano de La Guaira la rutina se ha abierto paso entre centenares de carpas en las que imperan la precariedad y la resistencia.
En menos de 60 días, no solo ha cambiado el paisaje; la realidad se escribe para muchos en albergues y refugios improvisados, mientras crecen los llamados a prepararse para El Niño, un fenómeno climático que amenaza con no dar una tregua a quienes perdieron todo después de que la tierra se sacudiera dos veces, causando hasta ahora casi 6.500 muertos.
Nuevo ecosistema
A punta de donaciones privadas, de la comunidad internacional y algunos apoyos estatales, los habitantes de los distintos...


















































