Familia venezolana en EEUU vive encerrada por temor a ICE: «No queremos abrir la puerta»
Cuando Adriana Sánchez acudió a una oficina federal de inmigración situada en un centro comercial de Detroit esta primavera, pensaba que se trataba de un control rutinario. Sin embargo, los agentes detuvieron a esta solicitante de asilo venezolana y se la llevaron, mientras su familia se quedaba sin saber cuándo, o si alguna vez, volverían a verla.
Dos meses después, Sánchez fue puesta en libertad bajo fianza de US$25.000, gracias a la ayuda de un pastor de Nueva York que colaboró en la recaudación del dinero. No obstante, volver a casa no sirvió de mucho para que recupere su sensación de seguridad, reseñó Bloomberg.
Ella y su esposo, Pedro Tonito, actualmente pasan gran parte del tiempo dentro de su vivienda alquilada, con las cortinas normalmente cerradas y las puertas bajo llave. ...







































