
Un gran jurado federal acusó formalmente al migrante venezolano Wilber Garcés de agredir a dos agentes federales usando su vehículo como “arma mortal y peligrosa”, un mes después de que un agente de inmigración le disparara en la espalda durante su arresto en Austin (Texas), según documentos judiciales.
La acusación formal se presentó el 20 de octubre, justo un mes después del incidente, ante la corte federal del Distrito Oeste de Texas.
El gran jurado mantiene el único cargo que la Fiscalía había presentado contra el migrante venezolano en una denuncia penal en septiembre: agredir, resistir, impedir y obstruir a un funcionario federal. De ser declarado culpable, podría enfrentar hasta 20 años de prisión.
“Lo que podemos decir es que él niega los cargos y espera su día en la corte”, dijo a EFE Fabiana Meléndez, portavoz de su abogada de inmigración, Kate Lincoln-Goldfinch.
El documento introdujo, sin embargo, dos cambios respecto a la denuncia inicial. Incluyó como presuntas víctimas a los dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que participaron en el operativo. Además, señaló expresamente el vehículo como el arma empleada.
“La herida sigue abierta”
Lincoln-Goldfinch visitó a Garcés el martes, lo encontró recuperándose y con mejor ánimo, según su portavoz. Sin embargo, “la herida en la espalda sigue abierta y sangra con frecuencia”. Meléndez añadió que el venezolano recibe atención médica y espera comenzar pronto con terapia física.
El venezolano se encuentra bajo custodia federal en el condado de Karnes, en el sur de Texas, según su abogada. La demanda de hábeas corpus que su defensa presentó para pedir su liberación y frenar su deportación quedó en suspenso mientras avanza el proceso penal.
Versiones enfrentadas
Según la declaración jurada, el agente que abrió fuego le dijo por teléfono a su compañero que Garcés había intentado golpearlo con su auto y que él había disparado su pistola.
El mismo que disparó no llevaba cámara corporal. Su compañero sí la llevaba, pero la apagó durante la persecución, después de perder de vista a ambos vehículos.
Garcés, por su parte, aseguró a un investigador federal que la camioneta del agente impactó su automóvil y lo hizo girar sobre sí mismo.
Según su relato, una vez detenido el vehículo, el agente disparó a través de la ventanilla trasera derecha y la bala lo alcanzó en la parte superior de la espalda.
Por: EFE

