Presidenta encargada demuestra coraje, valentía y entereza
No ha escurrido su responsabilidad. Desde los asesinatos y el secuestro del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y su esposa, la primera combatiente, Cilia Flores de Maduro, se ha mantenido incólume al frente del país. Le ha tocado duro, no la detiene nada ni nadie, su entereza y firmeza han sido su fuerza.
Asumió con coraje, valentía y disciplina el llamado a suceder como encargada la Primera Magistratura Nacional, no sin antes gritar a los cuatro vientos que Nicolás Maduro Moros es el único presidente de Venezuela. Y con esa convicción se mantiene, defendiendo los intereses de la Patria de las pretensiones extranjeras. Y ha tomado decisiones entendiendo que el rumbo del país no puede detenerse por nadie, ante nadie ni por las apeten...




