Corpoelec, el verdugo del Zulia
El Zulia ya no duerme, sobrevive. Lo que en el resto del mundo es un servicio básico, en la Tierra del Sol Amada se ha transformado en un instrumento de tortura sistemática. No estamos ante simples fallas técnicas, asistimos a la ejecución diaria de un sistema que ha decido apagar la vida de un estado productivo.
En una región donde el termómetro rara vez baja los 35 grados y la humedad se adhiere al cuerpo como un manto de plomo, la electricidad no es un lujo, es la frontera entre la vida digna y el colapso orgánico.
El Zulia que una vez erigió la bandera energética de Venezuela, hoy languidese en la penumbra que no solo destruye los electrodomésticos, sino la psiquis de sus habitantes. Cada fluctuación de voltaje representa es un golpe al estómago, una angustia compartida qu...





