lunes, febrero 16

Maracaibo: La joya turística que busca brillar con miras a su 500 aniversario

Hoy, lunes 8 de septiembre, Maracaibo arriba a sus 496 aniversario y la actual administración de la ciudad tiene un reto claro: Devolver a Maracaibo su brillo y convertirla en una potencia turística nacional e internacional antes del cumpleaños 500. Para lograr el objetivo la Alcaldía, a través de la dirección de Turismo, maneja un ambicioso plan de inversión que busca consolidar a la capital zuliana como un destino fiable y seguro para personas de otras regiones del país y del mundo.

Aunque la gestión de Gian Carlo Di Martino cumple exactamente un mes, él no es extraño en el cargo y tiene ideas claras de lo que quiere para la ciudad, las cuales transmitió a su tren ejecutivo, quienes deberán hacer realidad esas premisas. Foco Informativo conversó con Sicilia Lo Mónaco, la adjunta de la Dirección de Turismo de la Alcaldía de Maracaibo, para conocer un poco sobre los planes que tiene el alcalde para apuntalar el turismo en la ciudad a partir de este año.

Antes de ahondar en el tema, Lo Mónaco enfatiza la satisfacción que hay en el equipo de llevar las propuestas turísticas de la capital zuliana. A partir de allí explica que concentran sus labores en recuperar varias zonas de la ciudad para abarcar el turismo desde de diferentes aspectos como la gastronomía y sitios de esparcimiento como plazas. Un ejemplo claro, es el esfuerzo hecho en el sector Santa Rosa de Agua, popular por sus restaurantes palafíticos ubicado en las orillas del Lago.

“Santa Rosa de Agua, es un sitio muy emblemático de Maracaibo. Una comunidad preciosísima, hermosísima con vista al Lago. En estos momentos hicimos una importante recuperación de esa zona”, afirma la funcionaria a este medio, el cual tras una visita vio como el sitio está mucho más pulcro y los trabajos continúan para brindar una experiencia no solo para el paladar, sino también a la vista de propios y extraños.

Así como Santa Rosa de Agua ya experimenta de buenas a primeras el cambio, igualmente la Calle Carabobo y Santa Lucía también lo harán, pues forman parte de la tradición tanto de la ciudad como del estado, pues ambos sectores son testigo del crecimiento de Maracaibo, primero como provincia y luego, como una urbe hecha y derecha de Venezuela, con un alto valor histórico.

“Es muy importante. Ya que allí se refleja la alegría de nuestra ciudad. Para los marabinos es súper importante el casco histórico, ya que representa toda la historia de nuestra ciudad. Santa Lucía, otro sector muy importante. Queremos abarcar toda esa parte en cuanto inicie la feria”, expresó la adjunta de Turismo.

A todo eso hay que sumar el esfuerzo para levantar los pulmones vegetales de la ciudad que están concentrados en La Vereda del Lago, donde comenzaron mejoras en vialidad y que en la actualidad concentran los planes vacacionales del municipio, y el Jardín Botánico de Maracaibo que en los últimos años recupera la relevancia propia que tuvo al momento de su fundación a principios de la década de los 80.

También realizan un esfuerzo para recuperar el tercer vagón del Tranvía de Maracaibo para ampliar las ofertas de las rutas ya existentes y continuar el apoyo a los lugares más emblemáticos de la ciudad, al tiempo que difunden la cultura marabina.

Maracaibo como epicentro del turismo regional

Lo Mónaco expone que la visión del municipio como epicentro del turismo en toda la región pasa por el aprovechamiento de su situación geográfica, pues quieren hacer valer la presencia de puertos y marinas para la expansión de rutas turísticas que, además de mostrar la rivera de la ciudad y pasar por el Puente sobre el Lago, que lleven a los turistas a otros sitios de interés como las playas del municipio insular Almirante Padilla o Miranda, donde hay una nueva propuesta hotelera ubicada a orillas del estuario marabino.

Obviamente, la idea es no solo atraer el turismo interno de la región, sino también crear una propuesta llamativa que sea atractiva para el visitante extranjero y por eso la Alcaldía trabaja con el gobierno regional y el nacional para facilitar la llegada de esas personas que vienen a Venezuela para conocerla.

“Por supuesto que queremos que los visitantes de otras regiones del país o de otras partes de Zulia vengan a Maracaibo porque se van a sentir bien atendidos y cuidados, pero también aspiramos abarcar inclusive el turismo internacional”, añade la adjunta de la Dirección de Turismo.

El tejido humano detrás de la Maracaibo que no duerme

La Dirección de Turismo tiene claro que una actividad como esta no debe limitarse a la oferta que puede ofrecer la luz del día, pues la acogida nocturna también juega un papel importante, ya que es cuando emerge la faceta más actual de la ciudad con una oferta gastronómica menos tradicional y la opción de la fiesta como solo en Maracaibo la saben hacer.

Es por eso que el ente municipal trabaja en conjunto con organismos de seguridad, como Polimaracaibo, entre otros, para brindar protección a toda la ciudad para que propios y extraños sientan que pueden disfrutar de manera sana y segura en cualquier espacio.

Además, también brindarán talleres a taxistas para que eleven la calidad de la prestación del servicio.

Igualmente, el municipio sostiene conversaciones con los actores económicos de la región para que continúen sus apuestas en Maracaibo como sitio para la realización de exposiciones y eventos organizados por ellos y así relanzar a la ciudad como las más idónea para convenciones y otras actividades.

Pero también, Lo Mónaco informó que trabaja desde ya con los más pequeños para que conozca la ciudad en donde crecen y se forman, además de ver al turismo como una oportunidad de carrera en el futuro.

“Ya tenemos nuestro autobús para Turismo va a la Escuela. Eso es súper importante para nosotros. Las escuelas tienen nuestros niños, que son estas personitas que van a construir nuestra ciudad”, adelanta la subdirectora de Turismo.

De frente al Lago

El Lago de Maracaibo siempre fue, es y será sustento para el desarrollo local por lo que la dirección de Turismo de la Alcaldía ve con buenos ojos que parte del turismo pase por este cuerpo de agua. Visitas a sitios como Capitán Chico para explorar la capacidad de atractivo turístico que tiene esa parte de la costa marabina son algunas de las oportunidades que manejan siempre y cuando se hagan sin menoscabar el ecosistema de la zona.

“Estuvimos en los Manglares, es un sitio espectacular y bellísimo, queremos educar en todo ese sentido y que la comunidad sepa qué es lo que tienen para que lo presten con esa seguridad de que van a ver algo hermoso, que los turistas sientan que están protegidos. En Capitán Chico hay un pulmón importantísimo para nuestra ciudad que ahorita está un poquito descuidado, pero ya estamos metiendo mano para recuperar”, destacó Lo Mónaco.

Sin embargo, la Alcaldía de Maracaibo no es la única que trabaja de frente al Lago, pues una iniciativa reciente de un restaurante flotante llamado La Felicidad, navega por la rivera para satisfacer paladares exigentes mientras se disfruta de un agradable paseo por una parte de la costa norte de la ciudad.

Don Giulio Restaurant está en la Marina Servimar de Puntica e’Piedra, sector Milagro Norte, de la cual zarpa La Felicidad, el primer restaurante flotante de Maracaibo, el cual trabaja de miércoles a domingo, de 11.00 de la mañana a 5.00 de la tarde, y brinda, además de una experiencia al paladar indescriptible, un paseo con una vista inolvidable que causa asombro y gracia, incluso a los pescadores de Santa Rosa de Agua.

Su propietario es Giulio Moscadelo, un inmigrante italiano, formado como mecánico naval que hizo vida en el estado La Guaira, pero un buen día, hace 53 años, vino a Maracaibo por cuestiones de trabajo y se quedó en la ciudad para hacer vida a orillas del Lago, donde abrió su propia marina y a los 82 años un restaurante que cuenta con una extensión que navega en forma de catamarán diseñada por él.

La Felicidad cuenta con todas las permisologías del Instituto Nacional de Espacios Acuáticos, una tripulación capaz y con experiencia, además de que ninguno de los comensales aborda sin su respectivo chaleco salvavidas. Su capacidad máxima es de 20 personas, aunque está en planificación una expansión de la embarcación y también está previsto que para los próximos meses abra un día más a la semana.

“Hay gente que quiere comer aquí (en tierra) y hay gente que quiere comer a bordo. Tranquilamente, ya, cuando toda la gente tiene la comida y bebida a bordo, zarpamos”, explica Aldrubal Vásquez, chef y gerente del restaurante, nacido en Cúa estado Miranda, pero hijo de un zuliano de Sinamaica y una portocruzana, con arraigo natural por la navegación que lleva a mezclar dos pasiones como lo son la cocina y la náutica.

El paseo tiene un costo que varía según el recorrido. Si es hasta Lago Mall cuesta 5 dólares. Si desean pasar por Capitán Chico y Santa Rosa de Agua 10 dólares por persona. El recorrido dura 45 minutos.

Vásquez cuenta con la experiencia necesaria para preparar un menú nacional o internacional y los costos son a precios accesibles, también hay variedad de bebidas y cocteles preparados por él, los cuales son toda una sensación en el sentido estricto de la palabra.

Quienes deseen reservar La Felicidad para algún evento, lo pueden hacer a través del número 0424 – 6052880 o las cuentas de Instagram y Tik – Tok, @dongiulio.rest y don.giulio.restaurante, respectivamente.

Para Don Giulio y el chef Vásquez, La Felicidad representa más que un emprendimiento turístico y gastronómico, es una oportunidad de resaltar la fauna del Lago, así como de promocionar su rescate, pues como dice el especialista de la cocina: “Las personas no podemos seguir viviendo de espaldas al Lago y tratamos desde nuestra parte, crear conciencia para rescatarlo”.

Y es así como iniciativas públicas como la que adelanta la dirección municipal de Turismo, además de las privadas como las que llevan a cabo Don Giulio y el chef Vásquez con La Felicidad, suman para que Maracaibo logre la meta de ser una ciudad atractiva para los visitantes nacionales e internacionales, antes de que llegue el aniversario 500.

Por: José Manuel Sánchez / Fotos: Lizaura Noriega