
«Hoy más que nunca seguimos juntos«, se lee en una pancarta desplegada por los jugadores de la UCV FC, antes de su partido de la Copa Sudamericana contra Santos, el primer evento deportivo internacional cerca de un mes después del doble sismo que deja ya más de 5.000 muertos en Venezuela.
En las gradas del estadio están Misael Delgado de Valencia, Lizmar Mejías, de 42 años, su esposo Raymond Gosling, piloto, y sus dos hijos de 7 y 13 años, indica la nota de AFP.
Son de La Guaira —el estado donde se concentra la mayoría de las víctimas y los daños—. Su apartamento en el barrio de Catia La Mar quedó devastado y ahora viven en casa del hermano de Mejías en Valencia (a 170 km al oeste de Caracas).
«Fuimos afectados. Nuestro apartamento quedó en pie, pero internamente las paredes cedieron«, dice Lizmar.
Su marido, Raymond, cuenta también que tuvieron que huir hacia la montaña debido a la alerta de tsunami (que finalmente no se produjo).
Acudieron al partido para que sus hijo se distrajeran.
«Ellos fueron muy afectados, fueron muchos amiguitos que lastimosamente fallecieron y esto para ellos es como una distracción que necesitamos, más que todo por salud mental para los chamos (chicos)«, dice Lizmar.
«No sé si me voy a sentir con remordimiento porque no es fácil por la gente. Las pérdidas que hemos tenido, amigos, familia. Pero, bueno, son cuestiones que necesitan una distracción, más que todo por los niños«, agrega la mujer.
«Lo bueno del venezolano es que somos muy unidos. El desastre fue en La Guaira, pero Venezuela se unió con esto que nos sucedió a nosotros y, bueno, gracias a Dios (…) somos una familia muy grande. O sea, Venezuela es una sola«, concluye, luciendo con orgullo la camiseta de la selección nacional venezolana.
El club de la Universidad Central de Venezuela (UCV) juega en Valencia porque su estadio resultó dañado por el terremoto en Caracas.
Muere joven futbolista
Eduardo Rodríguez, de 39 años, profesor de ciencias sociales, dice que aunque es hincha del equipo de Carabobo y no de la UCV, acudió para apoyar al fútbol nacional.
«Es el primer evento después del terremoto y entendemos que, a pesar de todas las circunstancias, el apoyar el deporte en este nuevo comienzo después del terremoto es fundamental. Entendemos que no es una prioridad el fútbol, todas las actividades deportivas son propias de esa catarsis que necesita el venezolano para poder superar la tragedia«, dice Rodríguez.
Justo antes del inicio del partido, los asistentes al estadio guardan un minuto de silencio por las víctimas, pero también en homenaje al centrocampista Yimvert Berroterán, joven prodigio del club, internacional en la categoría sub-17, fallecido durante el terremoto.
La semana pasada, durante una ceremonia, el club retiró oficialmente de la circulación su playera 20, y ahora todas las camisetas del equipo llevan un pequeño número 20.
«La verdad que es muy difícil también por nuestro compañero Yimvert, que bueno, lamentablemente no lo pudo lograr, fue un golpe muy fuerte, anímicamente también para el grupo. Los primeros días fueron bastante difíciles«, dice a AFP el portero Giancarlo Schiavone,
«Fue un golpe muy muy fuerte para la institución, nosotros siempre pedimos por él, jugamos con el corazón, pensando en él, y bueno también se puede ver el detalle que está en la camiseta, que es bien bonito, y bueno, siempre nos va a acompañar Yimbvert«, añade el jugador.
Pese a las ganas de rendir homenaje a su compañero, el UCV cayó por 4 a 1, superado por la diferencia de nivel con el club brasileño Santos.
El futbolista dice que no es excusa, pero que han pasado semanas complicadas.
«Yo por ejemplo, y sobre todo mis compañeros también, tratamos de ayudar en el centro de acopio, llevamos lo que es comida, ropa, tratamos de ayudar en todas las partes«, detalla Schiavone.
«El espectáculo como tal, en la parte psicológica creo que tiene que seguir, tiene que zafarse un poco de todo el desastre que hubo. Creo que para los niños es muy importante visualizar la parte del fútbol, distraerse. Sé que es muy difícil porque como tú dices, muchas familias perdieron hogares, no tienen donde quedarse«, sostiene.
«Creo que va a pasar tiempo y nos va a costar bastante recuperarnos, pero bueno, Venezuela es un país que siempre echa para adelante» y «sé que vamos a salir de esta«, concluye el portero.
Por: Agencia

