
La crítica situación del sector agropecuario en la región zuliana se agrava cada vez más debido a la inestabilidad del servicio eléctrico. Gomel Sierra, vicepresidente de la Federación de Ganaderos de la Cuenca del Lago (Fegalago), señaló que las zonas productivas de la subregión de Perijá sufren cortes de electricidad prolongados que alcanzan entre 10 y 12 horas diarias, divididos en esquemas de cuatro a cinco horas por tanda.
Sierra indicó que esta deficiencia en el suministro de energía impacta de manera directa y destructiva la cadena de frío de los productos como la leche y la carne.
Según explicó Sierra, los productores primarios y transportistas enfrentan a diario constantes fallas, desde la caída de fases y la quema de fusibles hasta la prolongación arbitraria de los racionamientos, lo que provoca que la leche pierda sus propiedades, se acidifique y sea rechazada en los centros de acopio, traduciéndose en pérdidas económicas totales.
La problemática también asfixia al sector comercial y a las carnicerías locales.
Señaló que los comerciantes operan bajo un clima de zozobra e incertidumbre, limitando la adquisición de inventarios por el temor constante a un apagón prolongado que dañe la mercancía y genere quiebras financieras.
Ante este panorama, el representante de Fegalago alertó que los productores enfrentan graves dificultades incluso para ubicar el ganado, exigiendo a las autoridades competentes soluciones inmediatas que garanticen la estabilidad del servicio eléctrico en resguardo de la seguridad alimentaria del estado Zulia.
Esta inestabilidad en los servicios básicos, combinada con la falta de capacidad para alimentar al ganado debido a las sequías, provoca que la producción lechera se mantenga en niveles históricamente bajos y que los ganaderos se vean en la imperiosa necesidad de sacar y vender sus reses para poder paliar la crisis económica actual.
«El reporte es que aquí se monitorean los precios más que todo, pero la producción sigue en baja e incluso las plantas habían bajado un poco el precio de la leche; unas han subido un poquito, pero que está en niveles ahorita muy bajos es una gran realidad y eso, por supuesto, se nota en el movimiento, en la actividad diaria de los productores agropecuarios», puntualizó.
La situación climática no ayuda
En cuanto al fenómeno del superniño, Sierra señaló que esta crisis climática provoca que la producción láctea nacional caiga a menos del 50 por ciento de su capacidad habitual, afectando de forma irreversible la rentabilidad y sostenibilidad de las unidades de producción.
Dijo que la situación es alarmante en regiones clave del sur del país, donde la falta de precipitaciones y el sol inclemente desecan los suelos con rapidez, impidiendo el crecimiento del pasto natural que alimenta al ganado. Aseguró que los productores que anteriormente recolectaban 500 litros de leche diarios reportan actualmente una merma que reduce la cosecha a apenas 150 litros, un volumen que está muy por debajo del umbral necesario para cubrir los costos operativos mínimos de una finca.
Ante la perspectiva de que las condiciones meteorológicas empeoren en los próximos meses, los ganaderos comenzaron a implementar medidas de mitigación y emergencia. Entre las acciones adoptadas destacan la activación y mantenimiento de sistemas de riego artificial, la adquisición de pacas de alimento, así como la molienda y elaboración de silo de maíz para garantizar la nutrición del rebaño.
Sin embargo, Fegalago advierte que estas previsiones implican una inversión económica adicional que eleva aún más los costos de producción en un escenario donde los ingresos por venta de rubros se desplomaron drásticamente.
Texto y foto: Lizaura Noriega

