Venezolanos trabajan desde los albergues de Nueva York para tener una mejor vida
Desde un cuarto de albergue público donde caben dos camas, una cuna de bebé y una cómoda, los cinco miembros de la familia venezolana Bonilla-Medina arrancan una nueva vida en Nueva York, adonde han llegado huyendo de la miseria en su patria y la discriminación en otros países de la región.
Miles de venezolanos han llegado a la Gran Manzana como esta familia, atraídos por su fama de tierra de oportunidades. La mayoría “animados” por el gobernador de Texas, Greg Abbott, que lleva dos meses llenando autobuses de inmigrantes en la frontera con México y enviándolos a varias ciudades, desde donde más tarde recalan en Nueva York, aunque los Bonilla llegaron desde Arizona.
Aurimar Medina, de 38 años, recuerda con precisión el día en que la vida de su familia dio un giro de 180 grados: “Era ...



















































