sábado, junio 20

Asocriollo: Al rescate del criollo limonero para garantizar la soberanía alimentaria

En la actualidad, Venezuela cuenta con varias especies de ganado vacuno en su inventario, pero lo que el común de la gente desconoce es que el país cuenta con una especie autóctona que en la actualidad está en peligro de extinción: El criollo limonero . Sin embargo, y para fortuna de muchos, existen personas y organizaciones que trabajan para no solo rescatar este tipo de res, sino también para mejorar el consumo proteico nacional.

Una de estas personas es Carlos Alberto Soto Parra, productor agropecuario de la Costa Oriental del Lago y propietario del fundo El Silencio, quien también funge como presidente de la Asocriollo, una organización que impulsa el rescate del ganado criollo limonero.

“Estamos impulsando esta raza, que la consideramos el tesoro nacional, porque es un germoplasma que está a punto de extinción y es la que reúne las condiciones genéticas para refrescar el rebaño nacional y darle adaptabilidad al ambiente, porque nuestros animales no se están preñando con la frecuencia deseada. Estamos perdiendo, cada vez que pasan los años, reservas de proteína en la población, porque del año 1940, que estábamos en 1.1 cabezas por habitante, estamos actualmente en 0.42 cabezas por habitante”, resaltó el ganadero este viernes desde Expo Congreso Latinoamericano de Ganadería Tropical..

El ganado criollo limonero es un animal que trajeron los españoles hace 500 años. A través de los procesos de selección natural que se adaptaron de un clima templado, con condiciones de temperaturas variadas, donde un grupo de enfermedades completamente diferentes a las de las zonas templadas tuvo que afrontarlas. Además, sufrió una mutación del gen de pelo largo al pelo corto, conocida como el gen Slick, muy buscado por todas las ganaderías del mundo, porque incorpora la alta resistencia a altas temperaturas y eso se traduce en mayor rendimiento de los animales en carne y leche. Igualmente, tiene unos colores cálidos como el amarillo y el rojo, que le dan condición de adaptabilidad a la alta luminosidad de las zonas tropicales.

También pueden digerir pastizales y sustancias como los taninos, que otras especies no los pueden digerir, y producir carne y leche con eso. A la vez tienen un pliegue en el cuello donde les da mayor superficie específica para poder disipar el calor.

El esfuerzo para el rescate de la especie no solo lo llevan a cabo los productores ganaderos; el Gobierno nacional y regional también trabajan en sus fincas para rescatar al Criollo Limonero, pero es la iniciativa privada la que busca sumar voluntades entre los empresarios pecuarios para rescatar el ganado.

Cruces génicos

Soto Parra explicó que Asocriollo abrió tres libros donde registran a los animales puros que están en la región. También hay otro libro que llaman el “libro abierto” para los productores que tienen animales mestizos, hijos de toros puros o de alto mestizaje criollo. Y el libro naranja, que es el libro del criollo transfronterizo, de las razas de criollos que hay en Colombia y en Brasil, y en otros países cercanos.

“Entonces nosotros estamos haciendo el trabajo como asociación civil, en alianza con los entes gubernamentales. Porque nosotros los productores somos los que podemos dar y hacer el registro de estos animales. Entonces somos una sociedad civil en completa alianza con el gobierno nacional. La invitación a estos productores, para que empiecen a traer sus animales, para que nosotros vayamos y les hagamos el registro”, detalló.

Rescatar el criollo limonero a través del cruce con el rebaño nacional podría preñar tres millones de vientres y traería como consecuencia la incorporación de la genética privilegiada del ganado nacional.

“Haciendo eso se solucionaría el problema agroalimentario en Venezuela en los próximos 10 años, porque esos animales, ya cuando incorporas esa genética, esos animales se van a reproducir y hay efecto multiplicador. Las hijas de esos animales y las nietas nos van a dar crías más cortas. Entonces empezamos a revertir esa tendencia, la caída de la proteína que tenemos, que la tenemos muy baja, apenas 0.42 cabezas por habitante. Deberíamos tener uno a uno. Entonces, para lograr llevar a uno a uno, necesitamos que nuestros animales se preñen más rápido y qué mejor que hacer ese cruce con criollo en todo el rebaño nacional para que ese proceso ocurra más rápido”, acotó.

Finalmente, Soto Parra invitó a un curso de categorización, de clasificación de ganado criollo, que se va a dar el 25 y el 26 de junio, donde van a instruir y formar recursos para que empiecen a hacer clasificaciones de criollos en todas partes del país. La teoría será en la Facultad de Agronomía de LUZ y en el Fundo del Silencio va a ser la actividad práctica.

Por: José Manuel Sánchez / Foto: Herminio Bejarano