
El doblete sísmico que sacudió Venezuela el 24 de junio dejó daños significativos en el sistema de gas, especialmente en la región central, la más afectada por el evento. Según Oswaldo Felizzola, coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, las tuberías presentan doblamientos, deformaciones permanentes y microfisuras producto de desplazamientos de tierra que alcanzaron hasta dos metros. A ello se suma el deterioro previo por años de retraso en el mantenimiento.
Felizzola explicó que la evaluación técnica de la red se divide en dos fases. La primera es una inspección visual, que puede completarse entre dos y cuatro semanas y permite identificar riesgos críticos inmediatos. La segunda es un estudio profundo, que incluye ensayos no destructivos —como pruebas con partículas magnéticas— para analizar la microestructura metálica y las juntas. Este proceso puede tardar meses en las líneas principales y hasta años en las redes secundarias, debido a su extensión y complejidad.
Costos y contratos bajo incertidumbre
El especialista señaló que, tras el sismo, los costos de transferencia de riesgo se han elevado de forma notable. Las empresas, dijo, están fijando montos “altos o inflados” debido a la incertidumbre y a la falta de planos precisos de la infraestructura.
Para evitar conflictos y sobrecostos, recomendó sustituir los contratos cerrados por esquemas de “hitos de pago”, calculados por metro o por piso inspeccionado, tomando como referencia los tabuladores del Colegio de Ingenieros.
Felizzola insistió en que las reparaciones deben evitar soluciones improvisadas de baja calidad. Propuso aplicar los estándares de la industria petrolera: una empresa para reparar y otra, completamente independiente, para auditar y certificar el trabajo.
“Esto es una inversión, no un gasto. No da un retorno económico, sino un retorno de tranquilidad emocional y funcional”, afirmó en una entrevista con Fedecámaras Radio.
El rol de Pdvsa Gas
La empresa Pdvsa Gas es responsable de la explotación, producción y distribución del gas natural y del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en todo el país. Felizzola señaló que la compañía no debería fijar tarifas, porque el control de precios “no funciona”, pero sí debe mantener un registro de inspectores capacitados bajo sus estándares y realizar inspecciones independientes para certificar la red general.
“Poner tarifas lo que termina haciendo es que nadie las cumple”, dijo. Según el experto, si los montos son demasiado bajos, las empresas no aceptan los trabajos; si son demasiado altos, los usuarios no pueden contratarlos. “Dejemos al mercado que decida eso”, añadió.
Por: Agencia

