domingo, noviembre 1

Jesús abraza a la grey que camina desde ya junto a María de Chiquinquirá (+Fotos)

El redoble de las campanas y el golpe de las gaitas interpretadas por los Chiquinquireños anunciaban el inicio de ese acto que todos los años la grey zuliana espera con ansias: la bajada de la Sagrada Reliquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.

Poco más de 40 minutos bastaron para que el Retablo saliera entre vítores, gaitas y fuegos artificiales. Una vez abajo, con el mayor cuidado la advocación de la Madre de Dios fue colocada en el mesón para dar paso al respectivo permiso de los Servidores de María para iniciar la procesion, a la cual Nedward Andrade, párroco dela Basílica Santuario Mariano respondió: «Autorizado para que nuestra reina y madre salga a llenar de esperanza a nuestro Zulia y nuestra familia venezolana«.

El privilegio de sostener por primera vez este año a la Patrona del estado Zulia estuvo a cargo del grupo San Antonio de Padua de los Servidores de María. Mientras al fondo Ronald Borjas y Luis Ángel Aguirre cantaban La Elegida a todo pulmón.

Recordados

Más temprano serían los mismos gaiteros entre sus alabanzas recordaron al fallecido padre Eduardo Ortigoza, rector de la Universidad Católica Cecilio Acosta, quién a través de la formación educativa sirvió al propósito de Dios.

Pero el sacerdote no sería el único de los «servidores» de Dios y la Virgen fallecido que fue rememorado, Renato Aguirre, el «Poeta Diamantino« y hermano del «Monumental» Ricardo Aguirre, también fue celebrado por los gaiteros.

El rostro de ambos fue colocado en la transmisión de la ceremonia.

Inicio con lluvia

La Chinita inició su primer recorrido por la tradicional ‘Calle Derecha«, mientras una ‘marea humana’ la rodeaba. Sin embargo, una repentina lluvia obligó su suspensión.

Los feligreses no mermaron y acompañaron a la Chinita de nuevo a la Basílica Santuario Mariano cantando su himno.

La bajada marca el inicio de la Fiestas Patronales que este año tienen como lema Reina del universo, esperanza de nuestras vidas: danos consuelo, paz y alegría y que será durante todo noviembre hasta el 6 de diciembre cuando la procesión de la Aurora oficializa el fin de las festividades marianas por los 317 años del milagro de renovación mariana.

Por: José Manuel Sánchez / Fotos: Lizaura Noriega