
El presidente Donald Trump canceló el jueves actos de campaña programados para el fin de semana en Iowa y Kansas, y en su lugar optó por mostrar su apoyo a los candidatos republicanos con eventos telefónicos que, según su partido, podrían llegar a más votantes en alrededor de una veintena de estados durante la recta final rumbo a unas elecciones legislativas que le podrían costar al Partido Republicano el control del Congreso.
Trump visitó el jueves Carolina del Sur por segunda vez en un mes, una muestra de la inquietud del partido en torno a Darline Graham y su capacidad para contener el embate de la demócrata Annie Andrews en la disputa por un escaño clave en el Senado federal, expone la nota de AP.
Los votantes de Carolina del Sur no han enviado a un demócrata al Senado en casi 30 años. Pero Andrews, una pediatra que anteriormente se postuló sin éxito al Congreso, ha llamado a los votantes que buscan un cambio a que “prueben algo nuevo por una vez”.
Ese mensaje podría resonar en un año electoral definido por la frustración de los votantes en cuestiones como la economía, los precios de la gasolina y la guerra en Irán, poniendo al Partido Republicano a la defensiva en un territorio donde rara vez habían tenido que competir en los últimos años.
Más allá de Carolina del Sur, los republicanos llegan a los últimos días de la campaña en medio de reñidas contiendas en Texas, Kansas, Ohio, Iowa y Alaska. Ambos partidos también siguen de cerca los acontecimientos en la contienda por el Senado en Mississippi.
El presidente expresó su confianza, diciendo: “Vamos a tener un sólido martes por la noche”.
Trump tenía programado un mitin en Kansas el sábado y otro en Iowa al día siguiente. Pero el Comité Nacional Republicano anunció el jueves que en su lugar pasaría un “sprint de 72 horas” haciendo mítines telefónicos y no presenciales, una medida que, según el CNR, maximizaría la capacidad del mandatario para dirigirse a votantes de todo el país. El CNR anunció que se planean mítines telefónicos para casi 20 estados, con la posibilidad de que se añadan más entidades.
Se trata de un abrupto cambio respecto a la promesa de Trump de pasar los últimos días de campaña de un evento a otro para movilizar a sus simpatizantes. Hasta el jueves, había realizado 25 actos de campaña en octubre, por debajo de los más de 30 que alguna vez se fijó como objetivo.
Trump dice que no siente la necesidad de ir a Kansas
Había indicios de que los viajes y prolongados discursos le habían pasado factura al mandatario. Durante su evento del lunes en Corinth, Mississippi, Trump —cuya voz se ha vuelto ronca— le dijo a la multitud: “Dios no hace las cuerdas vocales para hacer un mitin todos los días”.
Pero se molestó el jueves cuando un reportero le preguntó si había sus planes de viajar a Kansas por motivos de salud.
“Me has estado siguiendo durante dos semanas. Me siento perfecto”, respondió Trump.
El equipo del presidente se sentía más optimista sobre las perspectivas republicanas en Kansas, donde el demócrata Adam Hamilton ha presentado una fuerte competencia para el senador republicano Roger Marshall, según una persona al tanto de la operación que habló bajo condición de anonimato a fin de compartir planes internos y estrategia.
“No siento que tenga que ir a Kansas”, dijo Trump.
Un estratega de campaña de la cúpula republicana en el Senado señaló que había cierta curiosidad generalizada sobre por qué se optó por mítines telefónicos. El estratega habló bajo condición de anonimato a fin de discutir conversaciones privadas.
Trump, quien disfruta de presentarse ante grandes multitudes, ha realizado eventos este mes en recintos más pequeños que muchos de los que antes llenaba. La decisión de cambiar a mítines telefónicos significa que se espera que Trump pronuncie un discurso de unos 10 minutos en lugar de los más de 90 que toma en eventos presenciales.
Trump planea viajar a Daytona Beach, Florida, para un evento de campaña el viernes. De momento se desconoce si se presentará en otros actos adicionales. La Casa Blanca no ha publicado su agenda para el lunes, el último día de campaña.
Dificultades de Graham para conectar con los votantes
En Carolina del Sur, Graham ha tenido dificultades para conectar con los votantes. La hermana del fallecido senador Lindsey Graham fue designada por el gobernador republicano Henry McMaster en julio pasado para cubrir los meses restantes del mandato de su hermano tras su repentina muerte. En agosto se convirtió en la candidata del partido para sucederlo por un periodo completo de seis años.
“Fue un gran político”, dijo Trump sobre Lindsey Graham antes de promover a Darline Graham como su sucesora elegida. “Ella lo lleva en la sangre”.
Antes de las declaraciones de Trump, Darline Graham, quien votó en Lexington después del evento, elogió al presidente por haber “cumplido lo que Washington prometió durante décadas” y advirtió que Andrews “simplemente lo tiraría todo por la borda”.
Andrews se presentó el miércoles en Fort Mill, donde afirmó que si los votantes la eligen y quedan descontentos con su desempeño en el Capitolio, “me pueden despedir en seis años”.
El representante por Carolina del Sur Ralph Norman, quien perdió ante Graham en la segunda vuelta de las primarias republicanas al Senado, asegura que Graham no está calificada. Norman, quien se ha negado a hacer campaña con Graham, dijo que la contienda está más reñida de lo que habría estado con él en la boleta.
Lonnie Dean Johnson apoyó a Norman en las primarias y votaba por Graham por lealtad al partido, aunque sin entusiasmo.
“Está en una boleta republicana. Yo, en gran medida, apoyo la plataforma republicana”, dijo. “Así que la apoyo y le deseo lo mejor”.
Optimismo entre los demócratas en contiendas al Senado en todo el país
Los demócratas, por su parte, se sienten optimistas sobre sus posibilidades de vencer a senadores republicanos en funciones, incluso en Ohio, apoyados en la frustración del pueblo estadounidense con los elevados costos de vida.
“Las familias ven que más dinero sale por la puerta y no entra el suficiente”, dijo Sherrod Brown, candidato demócrata al Senado por Ohio, quien compite contra el senado Jon Husted. Brown añadió el jueves en Toledo que Husted está “velando por los centros de datos y Wall Street”.
Más al norte, el gobernador de Alaska ordenó una investigación después de que The New York Times reportó el miércoles que la campaña de la candidata demócrata al Senado Mary Peltola parecía estar involucrada en reclutar a otro candidato con el mismo nombre que el republicano Dan Sullivan.
El Departamento de Justicia intensificó la investigación el jueves, emitiendo una serie de nuevas citaciones del jurado investigador, dijo una persona al tanto del asunto, en declaraciones a The Associated Press.
El Departamento de Justicia también emitió citaciones a funcionarios de California como parte de su más reciente esfuerzo por escrutar la administración electoral local. Un juez federal en California designó horas antes el jueves a un contralor especial para evaluar las afirmaciones del gobierno de Trump de que hay unos 20.000 extranjeros no ciudadanos en los registros estatales de votantes.
Trump calificó lo sucedido en Alaska como una “conspiración” y pidió que Peltola fuera retirada de la papeleta. Ha puesto en duda si Peltola ocuparía su escaño en el Senado incluso si gana la elección.
La campaña de Peltola no respondió de momento a un mensaje en busca de comentarios sobre la orden del gobernador. Durante un acto de campaña en Soldotna, sin embargo, la excongresista insinuó que el reporte del Times era una “distracción” de temas como el apoyo del senador Sullivan a la guerra contra Irán.
Las revelaciones en Alaska son un recordatorio de lo volátiles que han sido los últimos días de campaña rumbo a los comicios legislativos en momentos en que ambos partidos toman decisiones sobre cómo invertir su tiempo y dinero en su lucha por el control del Congreso.
Por: Agencia

