
Un gran jurado formalizó la imputación de cargos federales contra el repartidor venezolano Wilber Rafael Garcés Pérez, quien resultó herido de bala por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) el pasado mes de septiembre mientras realizaba una entrega para la plataforma DoorDash en la ciudad de Austin, Texas.
Según detalla El Regional del Zulia, la acusación formal abarca los delitos de agresión, resistencia, impedimento y obstrucción a un funcionario federal en el ejercicio de sus funciones. De ser hallado culpable por los tribunales, el trabajador de entregas a domicilio podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión.
Las circunstancias del incidente
El dictamen del gran jurado sostiene que Garcés Pérez habría utilizado su vehículo “como un arma” en el momento en que los efectivos de control migratorio ejecutaban un procedimiento de tránsito en la zona, coincidiendo con la jornada laboral del repartidor.
Tras el tiroteo, el ciudadano venezolano requirió asistencia médica de emergencia. Versiones periodísticas difundidas sobre el caso revelaron que la bala detonada por el funcionario federal permaneció alojada en el cuerpo de la víctima durante varios días antes de su extracción.
Repercusión mediática
El caso ha generado notable atención mediática y debate en la opinión pública internacional, tanto por la severidad de la condena a la que se expone el migrante venezolano como por las circunstancias en las que se desencadenó el uso de fuerza letal por parte de los agentes federales durante una jornada de trabajo ordinaria.
Se espera que en las próximas semanas se fije la fecha para las audiencias preliminares en la corte federal correspondiente.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

