
La actividad comercial en La Guaira busca normalizar sus operaciones tras los terremotos del pasado 24 de junio. Eduardo Quintana, presidente de la Cámara de Comercio de La Guaira y Fedecámaras de la entidad, informó que el proceso avanza «lento pero con mucho optimismo» a pesar de la complejidad del escenario actual.
Señaló que se están realizando censos para evaluar los daños sufridos por pequeños comerciantes y emprendedores locales. El objetivo es fortalecer la resiliencia del guaireño y rescatar el turismo recreacional como una industria formal para la región. » Estamos en otro proceso, en el proceso de reorganizarnos, de hacer censos para saber cuáles son los daños que sufrieron los pequeños comerciantes y emprendedores«, reseñó EFE.
Respecto a las necesidades de financiamiento y el tiempo de reconstrucción, Quintana señaló: «Yo me imagino que en 6 o 7 años podremos tener una reactivación económica eficiente y de calidad pero necesitamos con urgencia que se abran los créditos, que la banca le permitan trabajar, que el encaje legal se lo bajen al mínimo para que la banca tenga facilidades de dar préstamos porque se van a necesitar, la gente está pidiendo ayuda económica«.
Además de los créditos, el sector comercio enfrenta fallas generales en servicios básicos como electricidad y agua. Quintana subrayó que la reconstrucción del estado requiere una alianza sólida entre el sector público y privado para generar un nuevo modelo de servicios.
La magnitud de los daños se estima en unas 200 edificaciones destruidas, afectando la estabilidad emocional y económica de los comerciantes. Quintana enfatizó la necesidad de apoyo financiero para proyectar una recuperación eficiente a largo plazo.
Sobre el estado de la infraestructura logística, Quintana ofreció detalles sobre la operatividad del transporte de carga: «Ya ha pasado un mes y en el transcurrir de los días nuestro puerto de La Guaira ya está activo, ya empezó a dar a cosa, de unos 10 días empezar a recibir buques cargueros, ya estamos movilizando«.
El representante gremial destacó que, aunque el puerto ya recibe mercancía, el aeropuerto de Maiquetía aún presenta afectaciones severas. Esto obligó inicialmente a desviar las operaciones hacia Puerto Cabello y Valencia, incrementando los costos operativos por la emergencia.
«Más lento ha de ser el Aeropuerto Internacional de Maquetía y Dios quiera que independientemente de las estructuras que están destruidas totalmente, que las pistas pudieran ser rescatadas rápidamente y que empiecen a entrar vuelos cargueros, eso va a ayudar mucho a la reactivación».

