viernes, junio 19

Lucyana Queiroz: Venezuela suma al esfuerzo latinoamericano para lograr la mejor carne y leche del mundo

La doctora Lucyana Queiroz, jueza y zootecnista brasileña, dictó varias de las conferencias organizadas en el marco del IV Expo Congreso Latinoamericano de Ganadería Tropical y II Feria Ganadera Fegalago, el cual transcurre en las instalaciones del Tibisay Hotel del Lago de Maracaibo esta semana.

Ella hizo una pequeña pausa dentro de sus labores para conversar con Foco Informativo sobre su experiencia en el evento, en el que, además de intercambiar conocimiento con otros expertos nacionales e internacionales, también deberá juzgar los mejores especímenes de los más de 400 que allí se presentan.

“Llegar aquí y hacer una comparación desde la primera vez que tuve la oportunidad en Venezuela y ver cómo está hoy el avance, la genética, el mejoramiento, los embriones, las informaciones, las herramientas del mejoramiento genético que tenemos en todas las partes. Ganamos mucho a nivel mundial y Venezuela hace parte de todo eso”, comentó.

Queiroz explicó que su trabajo la llevó a 14 países distintos del continente americano y encontró que, a pesar de las distintas realidades en factores como la topografía y el clima, sin excepción, trabajan para lograr el mismo resultado: el oro blanco y el oro rojo, es decir, la mejor leche y la mejor carne del mundo.

“Te puedo decir Brasil, Colombia, Venezuela, Bolivia, todo eso, y bueno, todo eso, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, México, Honduras, todos estos países están trabajando y juntos vamos a mejorar a nivel mundial”, indicó.

Un amor que trasciende generaciones

La experta brasileña indicó que todo ese trabajo de tierras, genética y cruces no puede pasar sin un factor determinante, el amor a ese trabajo duro que la ganadería necesita y que muchas veces es pasado de padres a hijos y que cada generación aporta un nuevo conocimiento que busca mejorar la calidad de esa carne y leche que producen.

“En mi caso fueron mi papá y mi mamá quienes me prepararon. Tal vez muchas vacaciones en la finca hicieron con que yo despertase este amor, porque desde muy joven yo sabía que quería trabajar con animales, pero con ganado, tal vez jovencita no, eso fue con el tiempo, y quien me presentó eso fue mi papá”, contó.

Señaló que ella es la segunda generación de su familia en el negocio ganadero y reconoce como parte de su deber acercar a las nuevas generaciones al campo, al ganado, para continuar con las mejoras y adelantos científicos.

“La finca trae tantas cosas buenas, el animal, la interacción hombre-animal nos trae tantas cosas buenas, y encontramos, gracias a Dios, mucho de eso, primera, segunda, tercera generación. Yo soy la segunda y quiero tener la tercera generación en eso, en el campo, trabajando con ganado”, destacó.

Finalmente, la zootecnista expuso que cada juzgamiento es una experiencia diferente, pero que viene con una responsabilidad porque solo tiene corto período de tiempo para evaluar el trabajo diario de las personas que cuidan al animal.

“Todo el juzgamiento es nuevo, por los ojos ya pasaron más de 24 mil animales. Es siempre un compromiso muy serio, la responsabilidad del juez es hacer una evaluación visual en minutos y horas, por encima de un trabajo de una vida entera, donde nadie, conoce mejor las calidades y los defectos que los que están manejando todos los días los animales. Entonces, es una responsabilidad y algo que me llena los ojos y que me encanta hacer”, puntualizó Queiroz.

Por: José Manuel Sánchez / Fotos: Lizaura Noriega