viernes, junio 19

Trump retira legendario Air Force One y lo reemplaza por el polémico avión donado por Catar

El presidente Donald Trump puso fin este jueves a una era en la aviación presidencial estadounidense al retirar de servicio uno de los históricos aviones Air Force One que durante casi cuatro décadas transportó a los mandatarios del país. La decisión abre paso al uso de un Boeing 747 donado por la familia real de Catar, una aeronave que ha generado controversia por las implicaciones éticas y de seguridad que rodean su incorporación a la flota presidencial.

El veterano Boeing 747-200B realizó su último vuelo oficial durante la madrugada, cuando trasladó a Trump de regreso a Washington tras participar en la reciente cumbre del G7 celebrada en Francia. El aparato había entrado en servicio en 1990, durante la presidencia de George H. W. Bush, y desde entonces fue utilizado por todos los ocupantes de la Casa Blanca.

La despedida del emblemático avión fue marcada por mensajes de funcionarios de la administración. Steven Cheung, director de Comunicaciones de la Casa Blanca, publicó una fotografía de la aeronave acompañada del mensaje: “Bien hecho, buen y fiel servidor. El último viaje”.

Por su parte, la jefa de protocolo de Estados Unidos, Monica Crowley, recordó que tuvo la oportunidad de viajar en el aparato durante su último trayecto y destacó su papel histórico en el transporte presidencial.

Un reemplazo rodeado de cuestionamientos

La salida del histórico Air Force One coincide con la próxima entrada en servicio de un Boeing 747 que fue entregado por Catar y posteriormente sometido a modificaciones en Texas para adaptarlo a las necesidades del transporte presidencial. La Fuerza Aérea informó previamente que las pruebas de vuelo y los trabajos de adecuación concluyeron con éxito, por lo que la aeronave podría comenzar a operar este verano.

A diferencia del tradicional diseño azul y blanco que ha identificado al Air Force One durante décadas, el nuevo aparato fue pintado con los colores rojo, blanco y azul promovidos por Trump desde su primer mandato. La aceptación de la aeronave por parte del Pentágono provocó críticas de legisladores demócratas y expertos en ética gubernamental.

Los cuestionamientos se centran en la conveniencia de aceptar un avión de lujo proveniente de un gobierno extranjero para uso presidencial, así como en las posibles vulnerabilidades de seguridad que podrían derivarse de su origen.

Aunque las autoridades estadounidenses aseguran que el aparato fue sometido a exhaustivas inspecciones y modificaciones, algunos especialistas han advertido que los aviones presidenciales suelen incorporar complejos sistemas de defensa electrónica y comunicación que requieren estrictos controles de seguridad.

Mientras Boeing acumula retrasos

La administración Trump sostiene que el uso temporal del avión catarí permitirá ahorrar recursos públicos mientras Boeing concluye la fabricación de dos nuevos aviones presidenciales 747-8 encargados durante el primer mandato del republicano.

El programa, sin embargo, ha enfrentado años de retrasos y fuertes incrementos de costos. Según estimaciones oficiales, el desarrollo de las nuevas aeronaves podría superar los 5.600 millones de dólares.

Frente a ello, el Pentágono asegura que la adaptación del avión proveniente de Catar tuvo un costo cercano a los $400 millones de dólares, una cifra considerablemente menor. Trump ha defendido públicamente la decisión de utilizar la aeronave y ha señalado que sería un error rechazar un activo de ese valor. Asimismo, ha indicado que una vez concluido su mandato el avión podría convertirse en una pieza central de su futura biblioteca presidencial en Miami.

Aunque la Casa Blanca no ha confirmado la fecha exacta de su debut oficial, medios estadounidenses reportan que el primer viaje del nuevo Air Force One podría realizarse a principios de julio, cuando Trump participe en los actos conmemorativos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos en el Monte Rushmore, en Dakota del Sur.

Por: Agencia