
Este 10 de octubre, Venezuela despertó con la noticia del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado.
Con este galardón, Machado se convierte en la segunda persona nacida en Venezuela en recibir un Nobel, siguiendo los pasos del inmunólogo Baruj Benacerraf, quien obtuvo el Nobel de Medicina en 1980.
Benacerraf, nacido en Caracas en 1920, de padres sefardíes, fue el primer venezolano en ganar un Nobel. Su investigación sobre el sistema inmunológico, específicamente sobre los genes que regulan la respuesta inmune, revolucionó el entendimiento de los trasplantes de órganos y las enfermedades autoinmunes.
Compartió el premio con sus colegas Jean Dausset y George Snell, y su trabajo sigue siendo fundamental en la medicina moderna.
Benacerraf, quien pasó gran parte de su carrera en Estados Unidos, siempre mantuvo lazos con Venezuela, apoyando la formación de científicos locales a través de becas y conferencias.
Desde un lugar no revelado, Machado dedicó el premio al pueblo venezolano y mencionó a Benacerraf como inspiración, destacando que los venezolanos pueden «dejar una huella global».
Quién fue Baruj Benacerraf
Benacerraf nació en Caracas el 29 de octubre de 1920, de padres judíos sefardíes. Su padre era comerciante textil y su madre ama de casa. Tenía dos hermanos y una hermana.
Cursó estudios primarios en Caracas y, en 1933, se trasladó con su familia a París, Francia. Completó su educación secundaria en el Lycée Saint-Louis de París.
En 1939, Benacerraf empezó a estudiar medicina en la Universidad de París. Sin embargo, sus estudios se vieron interrumpidos por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, lo que lo llevó a huir de Francia en 1940 y regresar a Venezuela, donde se graduó en medicina en la Universidad Central de Venezuela en 1945.
Investigación y carrera profesional
Una vez que Baruj Benacerraf obtuvo su título de médico, se trasladó a Estados Unidos para continuar sus estudios. Pasó dos años en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia, donde investigó sobre inmunología.
Posteriormente, en 1949, se unió a la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, donde se incorporó al laboratorio de Bernard Halpern.
Estando en Nueva York, Benacerraf comenzó a estudiar la capacidad del sistema inmunitario para distinguir entre lo propio y lo ajeno.
Logró hacer varios descubrimientos importantes, entre ellos la identificación de los genes del CMH, responsables de la capacidad del sistema inmunitario para reconocer y atacar células extrañas.
En 1968, Benacerraf se convirtió en jefe del laboratorio de inmunología del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) en Bethesda, Maryland.
Entre 1970 y 1991, fue catedrático de patología comparada y director del departamento de patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.
Premio Nobel y vida posterior
En 1980, Baruj Benacerraf recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, junto con George D. Snell y Jean Dausset, por sus descubrimientos sobre los genes MHC.
Benacerraf continuó investigando sobre inmunología durante muchos años después de recibir el Premio Nobel.
En 1991, decidió retirarse de Harvard, aunque se mantuvo activo en la investigación hasta su muerte en agosto de 2011.
Un legado brillante
Baruj Benacerraf fue el pionero más significativo que tuvo Venezuela en materia de inmunología. Su trabajo ha tenido un profundo impacto en nuestra comprensión del sistema inmunitario.
Sus descubrimientos sobre los genes del CMH han sido esenciales para el desarrollo de nuevas vacunas y terapias contra diversas enfermedades.
Durante toda su vida, Benacerraf demostró ser un científico brillante y un profesor dedicado que inspiró a generaciones de inmunólogos.
Se le considera una de las figuras más importantes de la historia de la inmunología, y recibió numerosos premios y honores, entre ellos:
El Premio Nobel de Fisiología o Medicina (1980)
Medalla Nacional de Ciencia (1986)
Premio Albert Lasker de Investigación Médica Básica (1978)
Medalla Kober de la Asociación de Médicos Estadounidenses (1973)
Por: Venezolanos ilustres / Foto: Cortesía

