
Indignante. Una discusión por una deuda de apenas siete soles terminó con un trabajador muerto a puñaladas, en el distrito de Los Olivos, límite con San Martín de Porres. Su atacante lo persiguió, lo alcanzó y le asestó más de 10 puñaladas. Lo peor de todo es que muy suelto de huesos dijo que no se arrepiente.
El horrendo crimen ocurrió en plena vía pública, a unos pasos del paradero 9 de la avenida Canta Callao, y quedó registrado por las cámaras de seguridad, indica la nota del portal Perú21.
Allí, dos mototaxistas venezolanos se encontraron. Uno de ellos, Francisco Ramón Barazarte Godoy, de 26 años, venía reclamando desde días atrás una deuda de siete soles a su compañero Martín Cisneros Peña. Ese día, las palabras se convirtieron en pelea y la pelea en tragedia.
Cámaras grabaron todo
Las imágenes de videovigilancia captaron el momento exacto: tras el intercambio de gritos, Barazarte Godoy comenzó a perseguir a Cisneros Peña por varios metros. Lo alcanzó y sacó un cuchillo. Entonces comenzó la masacre. El video no deja lugar a dudas sobre cómo ocurrió todo.
El ataque fue brutal. Según las investigaciones, la víctima recibió más de diez puñaladas, principalmente en el pecho. Cayó sobre la pista bañado en su propia sangre mientras varias personas corrían para auxiliarlo. Pero fue demasiado tarde: las heridas eran mortales. Vecinos y compañeros lo llevaron de urgencia a un centro de salud, pero el médico solo pudo confirmar su fallecimiento.
La indignación fue total. Cuando se supo quién era el agresor, compañeros de ruta y vecinos furiosos acudieron hasta su domicilio. Querían hacer justicia por mano propia. Con sed de venganza, sacaron de su casa un televisor y una lavadora, exigiendo que apareciera y respondiera por la sangre derramada. La situación se salió de control y la Policía tuvo que intervenir.
Los agentes llegaron rápidamente, controlaron a la multitud y evitaron que los ánimos se desbordaran más. Luego comenzaron la búsqueda. Gracias a las imágenes de las cámaras, sabían exactamente a quién buscaban. No tardaron en dar con él: Francisco Ramón Barazarte Godoy fue capturado y puesto bajo custodia policial.
¡Estremecedora confesión!
Durante el interrogatorio, el sospechoso comenzó mintiendo. Dijo primero que todo había sido un accidente. Pero cuando le mostraron las pruebas y las imágenes, no tuvo más remedio que confesar. Reconoció que la pelea fue por los siete soles que le venía reclamando desde días atrás.
“Cuando salió a trabajar le fui a cobrar y me dijo que no me iba a pagar nada”, confesó Barazarte ante las autoridades. Relató que de las palabras pasaron a los golpes y entonces, según su versión, sacó su cuchillo y le dio una puñalada. Sin embargo, el video y los médicos dicen que fueron más de diez. Una contradicción que lo pone peor.
El comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, confirmó que el motivo del homicidio fue esa deuda de siete soles. También reveló que el investigado dijo una cosa y luego otra, dando versiones contradictorias que lo hacen ver aún más culpable. Las mentiras del asesino quedaron al descubierto.
Francisco Ramón Barazarte Godoy permanece detenido en la Dirincri de Los Olivos. Allí sigue siendo investigado por el asesinato de Martín Cisneros Peña. Las imágenes del video, los testimonios y las heridas de la víctima forman el cerco de pruebas que lo tiene acorralado.
Por: Nota de prensa

