viernes, febrero 27

Tamara Herrera: La brecha cambiaria no se cerrará sin ingresos estables y transparencia

La economista Tamara Herrera advierte que la brecha cambiaria que enfrenta Venezuela no podrá cerrarse mientras el país no consolide un flujo de ingresos petroleros estable y predecible. Señala que el mercado está reaccionando a un proceso inédito, marcado por la normalización gradual de la actividad petrolera tras meses de interrupciones, acumulación de inventarios y retrasos en la colocación de crudo.

Esa combinación, explica, generó un bimestre con una merma temporal en los ingresos que debería corregirse hacia marzo, cuando las exportaciones retomen niveles promedio de entre 700.000 y 900.000 barriles diarios, refiere la nota de Unión Radio.

Herrera considera especialmente relevante la reincorporación de compradores como Reliance, que durante la vigencia de la Licencia General 41 llegó a absorber cerca del 20 % de las exportaciones venezolanas. A su juicio, ese tipo de demanda es una señal positiva para estabilizar el flujo de ingresos, aunque persisten obstáculos derivados del “overcompliance” que enfrentan algunos comercializadores y de la lentitud en los procesos de licencias. Tanto Venezuela como el gobierno estadounidense, afirma, deben avanzar hacia un esquema más ágil que permita una comercialización fluida y previsible.

El mercado cambiario y el costo de la opacidad

En el plano cambiario, Herrera sostiene que la reciente corrección del tipo de cambio respondió a una combinación de aclaratorias y a la colocación de bonos por alrededor de US$1.000 millones, subastados a tasas cercanas al mercado. Sin embargo, insiste en que estas operaciones no resuelven el problema de fondo. La brecha cambiaria —que ronda el 50 %— solo podrá cerrarse con un flujo de ingresos sostenido, regularidad en las operaciones y un entorno informativo transparente. La falta de datos claros sobre montos, mecanismos y frecuencia de intervención, advierte, alimenta la incertidumbre y abre espacio a interpretaciones erradas.

Herrera subraya que las limitaciones propias de un país sancionado —como los problemas de corresponsalía bancaria y los retrasos en la disponibilidad de fondos para empresas que participan en subastas— restan fluidez a la economía y dificultan la construcción de confianza. Aunque prevé una inflación más baja que la del año pasado, advierte que esa tendencia solo podrá consolidarse si se refuerzan los avances con mayor transparencia institucional. La publicación oportuna de cifras, el rol del Banco Central de Venezuela y el involucramiento del FMI son, en su visión, piezas necesarias para sostener la credibilidad del proceso.

La estabilidad cambiaria, concluye, no depende únicamente de intervenciones puntuales, sino de un tejido de confianza que se construye con ingresos previsibles, reglas claras y un flujo de información que permita a los actores económicos anticipar y comprender los movimientos del mercado.

Por: Agencia