Los sobrevivientes de los terremotos en Venezuela se refugian en la fe
A Renzo Román lo encontraron muerto entre los escombros de la OPP27 orando de rodillas. Era pastor de la iglesia cristiana de Caribe, en La Guaira, la zona más afectada por los dos terremotos del 24 de junio. Dos días antes le había dicho a su madre que Cristo venía por sus hijos y que, si Dios pedía que se fuera con él, no se echara a morir como hizo cinco años atrás, cuando falleció el primero de sus diez hermanos.
Mamita, ¿tú me puedes hacer una arepa? Porque el niño y yo tenemos hambre y Marisela no ha llegado— le pidió Renzo a su mamá antes de decirle sus últimas palabras—: Mamita, yo te voy a decir una broma a ti: tú sabes que vienen tiempos malos y tienes que estar tranquila. El cielo está falto de ángeles.
La señora Iris entendió esas palabras como una despedida y no volvió a...



























