Zidane, un contrato a contracorriente
La llegada de Zinedine Zidane al banquillo de la selección francesa genera al menos dos contradicciones: el nuevo técnico es la imagen de una marca deportiva diferente a la de la selección y su salario estará por encima del techo recientemente fijado por el Parlamento francés para los empleados federativos.
Ambos aspectos no han sido un obstáculo para que el Balón de Oro de 1998 sea designado en sustitución de Didier Deschamps, veinte años después de su último partido como jugador con los 'bleus' y cinco después de acabar su segunda etapa como entrenador del Real Madrid.
En su rueda de prensa de presentación, 'Zizou' aseguró que no tiene intención de romper con la marca que le viene patrocinando las últimas tres décadas, Adidas, que ha convertido al francés en uno de sus embajadore...

















































