El rugby lucha por seguir siendo el deporte rey en Nueva Zelanda
Auge de otros deportes, nuevas generaciones a las que hay convencer y preocupación por la salud de los jugadores: incluso en Nueva Zelanda, el país de los emblemáticos All Blacks, el rugby se ve obligado a una operación de seducción para mantener su estatus.
A unos centenares de metros del estadio de Wellington, en la víspera del segundo test-match que tuvo lugar el fin de semana entre Nueva Zelanda y Francia, unos grupos de gente no demasiado amplios se dan cita en los muelles del puerto de la capital del país.
Muchos niños y sus padres han acudido al lugar para ver a Portia Woodman-Wickliff, la leyenda de las Black Ferns -la selección nacional femenina de rugby de Nueva Zelanda- y al jugador All Black Du’Plessis Kirifi, en una sesión programada de firma de autógrafos, reseña la AFP...







