Varios sectores comienzan a sentir el impacto de la política migratoria de Trump
En todo Estados Unidos parece faltar alguien. A un año del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, sectores enteros comienzan a sentir el impacto de una reducción abrupta de trabajadores, estudiantes y familias extranjeras que hasta hace poco sostenían comunidades y economías locales.
En Luisiana, empresas de construcción no consiguen carpinteros; en Virginia Occidental, hospitales se quedan sin médicos y enfermeras que planeaban llegar del extranjero; y en Memphis, una liga barrial de fútbol no logra formar equipos porque los niños migrantes han dejado de presentarse.
El país ha estrechado sus puertas: se sellaron fronteras, se redujeron las vías legales de entrada y miles de personas fueron empujadas a la salida. Las tasas de visado ...











































