La Oreja de Van Gogh hace de la nostalgia una fiesta en su reencuentro en València
Hay conciertos a los que uno acude para escuchar música y otros a los que va a sentir, a vibrar y a rememorar su juventud con la nostalgia de un grupo que marcó aquellos años y que ha convertido el Roig Arena en "una fiesta", en el primero de los dos conciertos que ofrece La Oreja de Van Gogh en València, una de sus ciudades preferidas.
El grupo donostiarra ha vuelto a despertar la emoción de toda una generación y ha puesto a prueba a las 15.000 personas que no han fallado cada vez que Amaia Montero cedía el protagonismo al público y tendía el micrófono, lo que convertía el pabellón en su auténtico karaoke personal.
"Una noche más, una vez más, desde el año 98 con nosotros", ha exclamado la vocalista después de darse un baño de masas con los tres primeros himnos: 20 de enero, Deseo...











