El costo psicológico de las múltiples crisis en Cuba lleva a muchos al límite
Noches sofocantes. Escasez de agua y electricidad. Combustible que se agota y viviendas en ruinas. Transporte público limitado y señal de telefonía celular débil.
El costo psicológico de la vida cotidiana en Cuba está llevando a muchos al límite en esta isla de casi 10 millones de habitantes, sin alivio a la vista mientras persiste el embargo energético de Estados Unidos y los problemas económicos y financieros de larga data se agravan.
“Antes había esperanza”, dijo la doctora Yomeidis Felicó Riverón. “Ahora mismo, las personas lo que han perdido es exactamente eso”.
Felicó Riverón es médico de atención primaria, pero ha asumido un papel adicional mientras los cubanos se apañan a duras penas para superar el día a día.
“Vienen a llorar sus penas porque con quién se van a desahog...

