Dueños de yates y residentes de vivienda pública comparten la misma tragedia tras sismo en Venezuela
En Caraballeda, un pueblo en la costa caribeña de Venezuela, los ricos y los pobres compartían el paraíso.
Sus apartamentos —unos pocos con acceso directo a la marina y cientos en torres de vivienda pública— se alzaban en la misma calle y ofrecían vistas idílicas de playas de arena blanca y aguas cristalinas, describe la nota de AP.
Los dueños de yates y los usuarios del transporte público que compartían esa vía encarnaban la integración social que el gobierno se propuso lograr. Muchos de ellos, que disfrutaban de un día festivo o descansaban en casa el 24 de junio, corrieron la misma suerte cuando el suelo se sacudió con tal violencia que sus viviendas quedaron reducidas a escombros en segundos.
Ahora, unas 17.000 personas que sobrevivieron también comparten la condición poco com...

