Entrenadores venezolanos reciben entre 2,50 y 5 dólares mensuales
Como los hospitales, las escuelas o empresas públicas, las instalaciones deportivas en Venezuela se enfrentan al abandono y el deterioro. La situación se extiende al apoyo que reciben los atletas por parte del Estado y al pago que perciben los entrenadores locales -entre 2,50 y 5 dólares mensuales-, mientras escuchan las felicitaciones del gobierno por su reciente participación en los Juegos Olímpicos de Tokio, que presume del nivel deportivo cuyo mérito es exclusivo de quienes se dejaron la piel en la cancha.
El principal centro de entrenamiento, el estadio Brígido Iriarte de Caracas, clama desde hace ocho años una pista de atletismo, pero también atención al resto de sus instalaciones. El desgaste es tan visible que ya no se lee con claridad el nombre del recinto en la fachada. Las le...


















































