Bordar también es cosa de hombres: Terapia que aleja el estrés y las prisas
Dos hermanos protagonizan en el su taller de Salamanca (centro) una escena que rompe estereotipos, dos hombres enseñando a bordar a un grupo de mujeres, con lo que reivindican tradiciones como el bordado y también «la terapia» que cada vez buscan más personas: estar un rato con otros, libres de pantallas, concentrados en algo y hablando.
«Antiguamente los hombres bordaban tanto como las mujeres. Pero lo hacían de forma profesional, a nivel doméstico lo hacían las mujeres», explican los hermanos José Antonio y Sergio Martín en su taller, recién terminada la clase de la mañana, reseñó EFE.
Ambos, desde este espacio y con múltiples actividades por los pueblos de la provincia de Salamanca, impulsan el tradicional bordado salmantino que aprendieron a querer en su infancia cuando su madre ...

