El abrazo entre una madre venezolana y su hijo recién liberado del CECOT
«Se van a pudrir aquí, van a durar 300 años presos»: Maikel Olivera recuerda el mensaje que repetían sus carceleros en la megaprisión de pandilleros de El Salvador, un «infierno» que culminó este martes al reencontrarse con su madre en Venezuela, reseñó la AFP.
Olivera fue excarcelado el viernes junto a 251 compatriotas deportados de Estados Unidos a El Salvador, donde estuvieron presos cuatro meses. Venezuela los canjeó por 10 ciudadanos y residentes de Estados Unidos presos en el país.
Para abrazarse, madre e hijo debieron aguardar cuatro días. Antes hubo trámites, chequeos médicos y entrevistas de los repatriados con la fiscalía, que abrió una investigación contra el presidente salvadoreño Nayib Bukele por crímenes de lesa humanidad.
«Golpes las 24 horas»
Olivera llegó f...






