
La noche de este jueves, el Aeropuerto Internacional La Chinita de Maracaibo se convirtió en el epicentro de una euforia desbordante con la llegada de los ídolos de la música venezolana, Servando y Florentino. Rodeados de una multitud de fans que los esperaban con regalos, flores y franelas, chocolates, los hermanos Primera aterrizaron en la capital zuliana para su tan esperada presentación de este viernes en el Palacio de Eventos, como parte de su exitosa gira Se Buscan Vivos o Inmortales.
Desde el momento en que pisaron suelo marabino, las emociones fueron palpables, ya que muchas de sus seguidoras que estaban desde muy temprano, corearon sus nombres y entonaron sus canciones más emblemáticas, demostrando el inquebrantable cariño y la lealtad que el público zuliano les profesa.

Florentino, visiblemente conmovidos por la cálida bienvenida, agradeció a sus fans por el apoyo incondicional. «Maracaibo siempre ha sido especial para nosotros. Sentimos un cariño inmenso por esta tierra y su gente».
Expresó su entusiasmo por presentar una propuesta musical que ha sido gestada con «mucho amor, con muchas ganas y con mucho estudio». A su llegada, Primera compartió sus expectativas y el profundo respeto que siente por la riqueza cultural y musical del Zulia.

En sus declaraciones, Primera destacó el trabajo de recopilación de experiencias musicales de diversos países y ciudades, lo que ha enriquecido su proyecto actual. «Nosotros venimos haciendo un trabajo muy bonito, venimos recogiendo de varios países y de varias ciudades, experiencias muy hermosas,» afirmó. El artista subrayó la inherente musicalidad del Zulia y el aprendizaje obtenido de los maestros y maestras que han contribuido significativamente a la cultura nacional. «Sabemos que el Zulia tiene sus retos, hay mucha musicalidad aquí, nosotros hemos aprendido de todos los maestros y maestras, de música que han hecho la cultura nacional y que han aportado a la cultura nacional.

Primera manifestó su esperanza de que su música pueda sumar un «granito de arena a la historia» cultural del país. Anticipando un evento memorable, el artista se mostró confiado en la conexión con el público marabino, a quien considera el «mejor coro» y «mejor acompañante». «Creo que vienen cosas bonitas, igualito, creo que venimos acompañados de no sé qué cantidad de gente sea el aforo del Palacio de Eventos, pero ya con el público, que es el mejor coro que tenemos, el mejor acompañante que tenemos, ya con ellos nos ha gastado y nos ha sobrado en cada experiencia en la que hemos estado», expresó con alegría.
El artista, quien admitió llevar un tiempo sin visitar la ciudad, se mostró «feliz» y «ansioso» por reencontrarse con el público zuliano. Su visita tiene como objetivo principal «exponer una propuesta musical que la hemos hecho, además de con mucho amor, con muchas ganas y con mucho estudio para cumplir con las expectativas».
Al ser consultado sobre qué es lo que más le gusta de Maracaibo, no dudó en mencionar «los patacones, los tumbarranchos», haciendo alusión a dos de los platos más emblemáticos de la región. Más allá de la comida, Primera enfatizó que su cariño por Maracaibo abarca «Toda la gente, la risa, la música. Todo de Maracaibo. Y el Zulia, pues el Zulia en general»
Cuando se le preguntó sobre qué comería primero, el artista, con su característico humor, respondió: «Eso lo pienso cuando me siento, hay una alta gama de productos que quiero… Hay un alto de productos que quiero comerme, entre risas, dijo gastronómico».
Servando Primera, compartió sus sentimientos al regresar a Maracaibo después de tres años, calificando la experiencia como un «sueño». Subrayó el profundo afecto que siente por la ciudad, el cual se remonta a su niñez, y expresó gratitud por la oportunidad de presentarse con su banda y equipo de producción, que suma más de 35 personas, incluyendo personal local y de viaje y de la producción que son más de mil 500 personas.

Con una sonrisa, recordó que aquí fue «mi primer beso fue aquí, fue en Maracaibo y fue de «lengua». Siempre venir para acá es divino, por tantas razones, por tantos amores, tantos recuerdos de infancia, de que tengo conciencia.

Lo más emotivo de su regreso fue la búsqueda de los sabores de su infancia, expresó su pesar por el fallecimiento del Propio Carlos, en la calle Cecilia Acosta, y ya no está y que «el local tampoco está». Sin embargo no descartó su intención de «ver qué hay por ahí», en platos gastronómicos zulianos.
Texto: Lizaura Noriega/Fotos: Herminio Bejarano

