
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles que la Administración de Donald Trump no tiene intención de llevar a cabo un nuevo ataque en Venezuela, aunque no descarta ninguna opción si la presidenta interina, Delcy Rodríguez, no coopera con Washington.
«Les puedo asegurar con total certeza que no estamos preparando, ni tenemos la intención ni esperamos tener que tomar ninguna acción militar en Venezuela en ningún momento», subrayó Rubio durante su intervención en el Senado para informar de los planes de la Administración en el país latinoamericano.
El jefe de la diplomacia estadounidense dio estas declaraciones tras haber enviado por escrito a la Cámara Alta un documento en el que no descarta «el uso de la fuerza» para obligar al Gobierno interino venezolano a colaborar con la Administración de Trump.
Durante la audiencia, Rubio aseguró que en estos momentos la única presencia militar estadounidense que hay en Venezuela son los infantes de Marina resguardando la embajada.
Sin embargo, insistió en que Trump, como comandante en jefe del Ejército, «nunca descarta sus opciones» con el objetivo de proteger los intereses nacionales: «Si aparece una fábrica de drones iraníes y amenaza a nuestras fuerzas en la región, el presidente conserva la opción de eliminarla», ejemplificó.
Preguntado por los legisladores por si la Administración informará al Congreso en caso de una próxima acción militar en la región, Rubio dijo que no prevén una operación que les involucre de forma sostenida en Venezuela, por lo que no haría falta notificar a los legisladores.
«Todo se está desarrollando en una trayectoria muy diferente en este momento», explicó.
La Casa Blanca no pidió permiso al Congreso para perpetrar el ataque en Venezuela del 3 de enero que resultó en el derrocamiento de Nicolás Maduro y la extracción del líder oficialista y de su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por narcotráfico en Nueva York.
Rubio sostiene que se hizo lo correcto, dado que no se trató de una «guerra» ni de la «ocupación de un país extranjero», sino una operación judicial para arrestar a dos personas buscadas por la Justicia estadounidense.
Ejemplo para Venezuela la transición democrática española
El secretario de Estado puso este miércoles como ejemplo para Venezuela la transición democrática española tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.
«Hay precedentes. Puedo mencionar varios ejemplos, como España o Paraguay, lugares donde hubo una transición de un régimen autocrático a una democracia y llevó tiempo», dijo durante una audiencia en el Senado para explicar la política de la Administración de Donald Trump hacia Venezuela.
El jefe de la diplomacia estadounidense dijo que ahora no puede dar «un plazo exacto» de cuánto tiempo tardará la transición en Venezuela, pero subrayó que «no puede durar para siempre».
«Tenemos que haber avanzado mucho más, en tres, cuatro o cinco meses, para que la situación no sea la misma que hoy. Probablemente, podré dar una mejor respuesta cuando finalmente tengamos gente sobre el terreno», como la embajadora, consideró.
Rubio insistió en la diferencia entre hablar por teléfono a diario con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y en trabajar realmente con la sociedad civil y con las autoridades locales.
«Lo único que les digo es que, antes de esto, la situación estaba estancada. Antes de esto, habíamos pasado 14 años intentando cambiar la dinámica en Venezuela. Esta es la primera vez en más de una década que vemos la posibilidad de cambiar las condiciones de la sociedad», subrayó.
El secretario de Estado espera que en seis meses se observe un progreso mayor en cuanto a la transición en el país latinoamericano, para lo que consideró clave recuperar la vida cívica y económica en Venezuela.
Durante su intervención ante el Comité de Exteriores, Rubio insistió en la idea de una Venezuela «democrática, próspera y amigable», aunque no descartó el uso de la fuerza si el Gobierno de Rodríguez no coopera plenamente con Washington.
Por: EFE

