
Decenas de reclusos protestaron este martes, trepados algunos en el techo de una cárcel en la ciudad boliviana de La Paz, para exigir el pago de los «prediarios», las pensiones alimenticias que reciben del Estado a diario y que desde hace medio año les debe la Gobernación regional.
«6 meses sin prediario. El hambre duele», rezaba una enorme pancarta que exhibieron los reclusos desde el tejado de la cárcel de San Pedro, situada en el barrio homónimo cerca del centro histórico de La Paz, mientras algunos golpeaban ollas vacías con palos.
Otro grupo de reos se aproximó a la puerta principal de ingreso al penal para manifestarse también con pancartas que decían «El hambre también es castigo», «No somos invisibles. Somos seres humanos» y corearon consignas como «El hambre duele» y «Tenemos hambre», además de pedir que haya un indulto carcelario.
Ante la protesta de esta jornada, la Policía desplegó agentes antimotines en el perímetro de la cárcel.
Cada recluso debe pagar a diario para su alimentación ocho bolivianos, equivalentes a poco más de un dólar, un monto que debe ser cubierto por las gobernaciones regionales.
Por su parte, el director general del Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, hizo un llamado a la Gobernación de La Paz «para que pueda cumplir con el pago de los prediarios», una situación que, según dijo, también será verificada por la Defensoría del Pueblo.
«Entendemos que como Estado no podemos fallar a la alimentación, es un delito de lesa humanidad no dar alimentación a personas que se encuentran en un sector vulnerable», agregó Limpias.
Por: EFE / Foto: Cortesía

