
Tras la extracción del presidente Nicolás Maduro durante un operativo militar de Estados Unidos en Venezuela, el mando del país sudamericano quedó en manos de una mujer: la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez.
Así lo establece la Constitución de Venezuela, que contempla diversos escenarios ante la ausencia del presidente. Según los artículos 233 y 234, ya sea que se trate de una falta temporal o de una absoluta, quien ocupe la vicepresidencia suple al mandatario en turno, detalla CNN en Español.
Rodríguez dio sus primeros pasos en ese sentido la tarde del pasado sábado. Horas después de las fuerzas estadounidense se llevaran Maduro y de su esposa, Cilia Flores, la vicepresidenta encabezó una sesión del Consejo de Defensa de la Nación en la que, rodeada de otros ministros y altos funcionarios, exigió “la inmediata liberación” de la pareja y reprobó la acción militar de Estados Unidos.
Frente a la bandera venezolana y con el rostro serio, Rodríguez señaló que el operativo de esta madrugada —que Washington justificó con el argumento de que Maduro es responsable de narcoterrorismo, narcotráfico y otros delitos, cargos que él rechaza— representa una abierta violación al derecho internacional y a la soberanía de Venezuela, que debe ser rechazada por los venezolanos y condenada por los gobiernos de América Latina.
“Llamamos a los pueblos de la patria grande a mantenernos en unión, porque lo que le hicieron a Venezuela se lo pueden hacer a cualquiera. Ese uso brutal de la fuerza para torcer la voluntad de los pueblos se lo pueden hacer a cualquier país”, dijo en su mensaje ante el Consejo, transmitido por la televisora estatal VTV.
Una funcionaria con la “confianza plena” de Maduro
Delcy Rodríguez, de 56 años, es originaria de Caracas y estudió Derecho en la Universidad Central de Venezuela. Cursó estudios de derecho social en la Universidad de París X Nanterre.
También tiene una maestría en política y social de la Universidad de Birkbeck, en Londres, detalla EFE.
Tiene más de dos décadas como una de las principales figuras del chavismo, el movimiento político que comenzó el fallecido presidente Hugo Chávez y que encabezó Maduro desde su muerte en 2013.
Junto con su hermano Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional, ocupó diversos cargos de poder desde la época de Chávez. Fue ministra de Comunicación e Información de 2013 a 2014 y, posteriormente, asumió el cargo de canciller de 2014 a 2017. Desde esa posición defendió al Gobierno de Maduro frente a las críticas del exterior, como las que cuestionan la falta de democracia o de respeto a los derechos humanos en el país sudamericano.
Como ministra de Relaciones Exteriores, Rodríguez llevó las posiciones de Venezuela a foros como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde acusó a otros gobiernos de buscar perjudicar a su país.
En 2017, Rodríguez fue presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente que amplió los poderes del Gobierno —luego de que la oposición ganara las elecciones legislativas de 2015— y, en 2018, Maduro la nombró vicepresidenta para su segundo mandato. Mantuvo ese cargo en el tercer mandato presidencial, que comenzó el 10 de enero de 2025 y, hasta antes de la extracción del presidente, también era rectora de la economía y ministra de Petróleo.
José Manuel Romano, abogado constitucionalista y analista político, dijo a CNN que todos los puestos ocupados por Rodríguez muestran que es una figura “muy destacada” en el Gobierno de Venezuela, así como una persona “de la confianza plena del presidente”.
“La vicepresidenta ejecutiva de la República es una gran operadora, una mujer con grandes condiciones de carácter general para la conducción de equipos”, afirmó Romano.
“Es una mujer muy ejecutiva, muy de resultados, y que tiene una gran ascendencia sobre todo el cuerpo de Gobierno, incluso sobre el Ministerio de la Defensa, eso es muy importante apuntarlo en esta coyuntura actual”, agregó.
¿En camino a un posible entendimiento con EEUU?
Horas después de la extracción de Maduro y antes de que Rodríguez hablara frente al Consejo de Defensa de la Nación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en una conferencia de prensa que el secretario de Estado, Marco Rubio, había hablado con la vicepresidenta y que, según Trump, se mostró dispuesta a trabajar con Washington en una nueva etapa para Venezuela.
Las declaraciones de Trump, sin embargo, generaron sorpresa entre algunos analistas, quienes consideran que Rodríguez no es alguien que luzca dispuesto a ceder ante Estados Unidos.
“Ella no es una alternativa moderada a Maduro. Ha sido una de las figuras más poderosas y de línea dura en todo el sistema”, dijo a CNN Imdat Oner, analista de políticas del Instituto Jack D. Gordon y exdiplomático turco con base en Venezuela.
Por la mañana, en un enlace telefónico con VTV, Rodríguez ya había dicho que se desconocía el paradero de Maduro y Flores y exigió una prueba de vida de la pareja. Ya por la tarde, durante la sesión del Consejo de la Defensa de la Nación, subió el tono, repudió el operativo de Estados Unidos y, a pesar de las circunstancias, insistió en que Maduro es quien sigue al frente de Venezuela.
La ahora presidenta encargada no se pronuncia al respecto, pero la noche del domingo habló en Telegram de construir una «agenda de cooperación» con Estados Unidos.
Vida familiar
Rodríguez nació en Caracas el 18 de mayo de 1969 y su acercamiento a la política se dio desde muy temprano, luego de que su padre, Jorge Antonio Rodríguez, muriera en julio de 1976 a consecuencia de las lesiones que le propinaron funcionarios de la antigua Dirección de Servicios de Inteligencia Policial (Disip).
El político, fundador de la Liga Socialista en Venezuela y considerado un «mártir revolucionario» por el chavismo, había sido detenido por ese cuerpo de seguridad acusado del secuestro del empresario norteamericano William Frank Niehous, gerente general de la empresa procesadora de vidrios Owens Illinois.
Por: Agencias / foto: Cortesía

