
El temor y la incertidumbre se han instalado entre pescadores de la costa ecuatoriana luego de una serie de operaciones militares estadounidenses contra embarcaciones señaladas por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Uno de los casos que ha generado mayor preocupación es el del “Conquista 2”, cuya tripulación fue interceptada en alta mar el pasado 2 de septiembre.
Eduardo Holguín, pescador de 41 años, relató que una lancha rápida con soldados se aproximó a la embarcación mientras los tripulantes eran apuntados con armas.
De acuerdo con el testimonio recogido por AFP, los pescadores fueron trasladados a una lancha. Holguín afirmó que posteriormente su embarcación fue destruida. Los tripulantes fueron finalmente entregados a la Armada ecuatoriana y trasladados a Manta.
“Ahí fue cuando empezó nuestra pesadilla”, relató Holguín al describir el momento de la intercepción. Según su testimonio, durante la retención le colocaron una capucha y orejeras. Los pescadores recibieron comida, aunque aseguró que el impacto de la situación les quitó el apetito.
Otro integrante de la tripulación, Juan Carlos Posligua, de 44 años, aseguró que pasó varios días sin dormir ni comer. Tras ser llevados a una comisaría, los pescadores fueron liberados al día siguiente sin que se presentaran cargos penales en su contra.
“Somos simplemente pescadores”
Los tripulantes rechazaron cualquier relación con actividades ilícitas. Posligua sostuvo que se dedican a la pesca para obtener el sustento de sus familias y afirmó que no estaban realizando ninguna actividad ilegal.
La situación ha provocado preocupación entre los trabajadores del mar de Manta y comunidades cercanas. Algunos pescadores incluso dudan de volver a salir a trabajar ante el temor de ser confundidos con embarcaciones utilizadas para el tráfico de drogas.
“Si esto continúa, tal vez no”, expresó Posligua al referirse a la posibilidad de regresar al mar. Sin embargo, la falta de alternativas laborales podría obligarlo a continuar con la pesca, una actividad que ha desempeñado durante 28 años.
Holguín también reconoció la dificultad de abandonar el oficio: “Ahora mismo no hay trabajo”, explicó en declaraciones a Univision.
Ofensiva contra embarcaciones sospechosas
Mientras los pescadores aseguran que son trabajadores sin vínculos con organizaciones criminales, el Comando Sur de Estados Unidos sostiene que el “Conquista 2” era utilizado para apoyar las actividades de narcotráfico del grupo criminal ecuatoriano Los Choneros.
Las operaciones conjuntas entre Estados Unidos y Ecuador han incluido la destrucción de varias embarcaciones ecuatorianas desde finales de agosto, en el marco de las acciones contra el narcotráfico en el Pacífico.
Un informe de Human Rights Watch detalla que al menos ocho personas desaparecieron después de ataques contra tres buques ecuatorianos realizados por fuerzas estadounidenses entre enero y marzo. Washington ha negado cualquier participación en esas desapariciones.
Para los pescadores afectados, sin embargo, el impacto inmediato es más personal: miedo, incertidumbre y dudas sobre si podrán continuar trabajando en el mar sin convertirse nuevamente en objetivo de una operación militar.
Por: Agencia

