domingo, septiembre 13

Padres en Maracaibo resuelven el regreso a clases con Cashea

El próximo lunes 14 de septiembre está previsto el regreso a clase de seis millones nueve mil 204 alumnos a los colegios de Venezuela, según la cifra aportada por el Gobierno nacional. Ese regreso marca también el avance de los niños y jóvenes en sus etapas estudiantiles; lo infiere que los padres y representantes deberán invertir dinero en la compra de útiles y uniformes escolares.

Esto normalmente implica un gasto que tiende a trastocar la economía en un hogar; sin embargo, nada que los padres y representantes venezolanos no hagan por el bienestar educativo de sus hijos. Aunque los últimos, todo cambia por el surgimiento de las aplicaciones móviles de compras a plazos que funcionan bajo el método «compra ahora y paga después», tal y como lo es Cashea.

Hoy cada vez más comercios están afiliados a la app amarilla para permitir pagar a crédito lo que requieran los venezolanos. Los útiles y uniformes escolares no son la excepción, pues cada vez más hay librerías afiliadas a esta metodología de pago y Maracaibo no escapa de esa realidad.

Yalimar Medina, madre de cinco niños, de los cuales tres en edad escolar, acudió a una librería de la ciudad para comprar los útiles escolares de dos de sus hijos, pues el tercero apenas iniciará en el preescolar la semana que viene. En conversación con Foco Informativo, señaló que tenía presupuestado un poco más de 100 dólares solo en útiles escolares, pero gracias a la aplicación cree que puede hacer más llevadero el gasto para el próximo inicio de clases.

“La mitad con caché y la mitad. Yo pago por quincena porque me depositan por quincena y se me hace menos difícil pagar”, aseguró la representante de dos niños en tercer y cuarto grado de primaria.

Comentó, además, que hace unos meses utilizó el mismo método para adquirir una nevera y una cocina para su casa.

En la misma zona estaba Emily Pirela, quien buscaba comprar dos libros para sus hijos. También pensaba comprar bajo la misma metodología de pago porque era la manera más fácil de sobrellevar los gastos sin necesidad de quedar sin un centavo en la cuenta, pues se puede utilizar para completar algo que falte en la lista.

“Por una es la facilidad de ahorrar por uno o para completar y comprarle al otro. Es una manera más fácil de”, dijo la compradora.

Uniformes incluidos

Medina agregó que también utilizó Cashea para comprar los uniformes de sus hijos, incluyendo las medias y zapatos. Y es que los padres y representantes no solo utilizan la aplicación para los libros, sino también todo lo que incluye la indumentaria de ir a clases.

“Sí, ha habido mucha afluencia de gente; están entrando a comprar a la tienda, están buscando los útiles escolares, los uniformes, están buscando la franela y los pantalones, los bolsos. La gente ahorita está enfocada en Cashea y débito. Eso es lo que la gente está usando para cancelar sus compras”, explicó Yendri González, encargada del Palacio del Blumer, ubicado en el centro comercial en Puente Cristal.

Las chemises tienen un costo de $ 5.50; un pantalón cuesta $ 10 en la mencionada tienda. “Entonces con $ 16 compran el suéter y el pantalón. Normalmente, los padres se llevan dos piezas de cada prenda. Dos chemises, pantalón, un mono y tres pares de medias”, detalló Gonzáles a este medio.

Sin daños a terceros

A pesar de las facilidades de pago que brinda Cashea, el comercio informal no deja de vender. Así lo detallaron dos vendedores informales de uniformes en Las Pulgas al micrófono de Foco Informativo, quienes calificaron como buena, hasta el pasado viernes, la afluencia de los compradores.

“Las ventas las veo bien, gracias a Dios. Se está vendiendo, tenemos buen precio. Se han vendido los uniformes, se han buscado demasiado”, señaló Leidy Molero, vendedora en el puesto Inversiones Karelis, quien agregó que la gente busca más los monos de educación física y las chemises blancas, celeste y beige. “La chemise blanca sale en $ 4, la del kínder te sale en $ 4 y las de bachillerato te salen entre $ 5 y $ 6 dólares”.

Aseguró que no ven alguna afectación porque en los comercios exista la facilidad de pago con Cashea, pues ellos también buscan que de una manera u otra el consumidor lleve lo que en Inversiones Karelis ofrece.

Según la percepción de Hugo Zabala, también comerciante informal en Las Pulgas, este año la situación está “un poco dura”, pero él no atañe esta baja en las ventas a la facilidad de pago que presentan aplicaciones como Cashea, sino a la costumbre de las personas de comprar a última hora lo que necesitan.

“Esto es lo que pasa, que esto es una semanita de fuelle; siempre ha sido así. Nosotros los comerciantes siempre esperamos, aspiramos un poco más. Todos los años sucede. El que tiene cuatro muchachos, por lo menos es el que más pregunta, el que más camina, el que más le interesan los precios. Ahora hay personas que no, que vienen, compran y ya”, explicó el comerciante, que describió el día como regular en cuanto a ventas hechas.

En el local de Zabala, el uniforme de una niña que incluye jumper, medias y chemise sale entre $ 12 y $ 13. Mientras que el uniforme de un varón está más o menos en el mismo precio.

Al final, entre cuotas de aplicaciones móviles o el tradicional regateo en el centro, la meta de los padres marabinos es la misma: garantizar que los estudiantes vuelvan a las aulas con todo lo necesario este lunes. Ya sea con pagos a plazos o buscando las ofertas entre los pasillos de Las Pulgas a última hora, los representantes demuestran una vez más que la educación de sus hijos es una prioridad en los gastos del hogar.

Por: José Manuel Sánchez / Fotos y video: Lizaura Noriega