
Telefónica no dará marcha atrás en su repliegue estratégico en América Latina. Aun conociendo el profundo giro geopolítico que atraviesa Venezuela tras los cambios políticos, la multinacional española mantiene firme su plan de salida del país caribeño. Así lo ha confirmado este martes su presidente ejecutivo, Marc Murtra, durante la presentación de los resultados anuales del grupo en Madrid.
«Es verdad que la situación en Venezuela ha variado, pero nuestra hoja de ruta no«, aseveró Murtra ante los medios de comunicación. El directivo fue tajante al señalar que el nuevo contexto político y económico de Caracas no altera el calendario ni los objetivos financieros marcados por la operadora. «Eso no afecta a lo que nosotros hacemos ni al proceso que nos hemos marcado«, añadió, zanjando las especulaciones sobre una posible reconsideración de su permanencia en el mercado venezolano, expone la nota del diario La Calle.
El fin de una era en Hispanoamérica
La salida de Venezuela no es un hecho aislado, sino la penúltima pieza de un complejo rompecabezas de desinversión que Telefónica inició hace años para reducir deuda y centrarse en sus mercados clave (España, Brasil, Alemania y Reino Unido). En lo que va de 2026, la compañía ya ha cerrado con éxito sus operaciones en Colombia y Chile, sumándose a las ventas ejecutadas en 2025 de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador.
Con estos movimientos, el mapa de la compañía en la región se reduce a dos focos pendientes: Venezuela y México. Sobre este último país, Murtra reconoció que la situación es «particular» debido a la configuración del mercado y el peso del operador dominante (América Móvil), pero evitó dar detalles sobre el estado de las negociaciones actuales, apelando a la discreción que exige este tipo de procesos de fusiones y adquisiciones (M&A).
Hacia la consolidación del mercado europeo
Más allá de las fronteras latinoamericanas, el presidente de Telefónica mostró su confianza en que el sector de las telecomunicaciones en Europa avance hacia una mayor consolidación. El directivo admitió que existen «avances» en este sentido, aunque recordó que estos procesos suelen verse afectados por «multitud de factores exógenos«.
La estrategia de la compañía parece clara: simplificar su estructura internacional para ganar musculatura en el Viejo Continente. En Venezuela, donde Telefónica opera bajo la marca Movistar y posee una infraestructura crítica, el proceso de salida se observa con lupa tanto por los inversores como por los usuarios, ante la incógnita de quién asumirá el control de una red que sirve a millones de ciudadanos en un momento de plena transición nacional.
Por: Agencia

