
Una trama de fraude millonario sacudió a la comunidad de Hammocks, en Miami, cuando la expresidenta de la asociación de propietarios, Marglli Gallego, y su esposo, José Antonio González, admitieron haber desviado más de USD 11 millones de fondos comunitarios.
Ambos recibieron sentencias que van desde siete años de prisión hasta libertad condicional y la obligación de entregar una propiedad valuada en USD 1,2 millones, según la fiscal estatal del condado de Miami-Dade, Katherine Fernandez Rundle, quien catalogó el caso como uno de los mayores escándalos de fraude en asociaciones de propietarios en la historia reciente de Estados Unidos, reseñó Infobae.
La investigación reveló que alrededor de 18.000 residentes resultaron perjudicados por una red de corrupción que utilizó empresas fantasmas y contratos sobrefacturados para apropiarse de recursos destinados al mantenimiento y funcionamiento del barrio, de acuerdo con la acusación de la Fiscalía de Miami-Dade. Las condenas a los responsables incluyen la prohibición de que Marglli Gallego ocupe cargos en cualquier asociación de propietarios del país por el resto de su vida.
Cómo funcionó el esquema de fraude
Las denuncias iniciales surgieron por quejas sobre el mal estado de los jardines y la falta de mantenimiento en la comunidad. Pronto, la fiscalía de Miami-Dade descubrió un entramado en el que antiguos miembros de la junta directiva, familiares y allegados de Gallego crearon proveedores ficticios, según relató la fiscal Katherine Fernández Rundle. Estas empresas facturaban servicios inexistentes o inflaban el costo de trabajos menores, desviando el dinero de los propietarios hacia sus cuentas personales.
Por Agencia

