
Tener un trabajo estable con una remuneración que les permita cubrir sus necesidades básicas, es el sueño de la mayoría de los paraguaneros que han arriesgado sus vidas al subirse en una lancha para ir desde el estado Falcón a las islas de Aruba y Curazao.
Este fue el caso de Charlys Alexander Díaz Goitia, un joven de 23 años que salió desde la península de Paraguaná en una lancha con destino a Aruba el jueves 28 de mayo. Desde entonces, es el único de los viajeros que permanece desaparecido, reseñó Crónicas del Caribe.
Una tía contó a Crónicas del Caribe que Alexander -como lo llaman sus parientes- es soltero, nativo y residenciado en El Vínculo, un pueblo de la península de Paraguaná en el estado Falcón donde también vive toda su familia. Desconocen en qué lancha zarpó y cuánto pagó por la travesía. Solo saben que tomó la decisión de regresar a la isla en lancha tras haber sido deportado.
El joven pasó un tiempo trabajando en Aruba en el ramo de la construcción, pero un día la policía lo detuvo en un punto de control y al descubrir que había entrado de forma irregular en una lancha desde el estado Falcón, preocedieron a deportarlo.
Alexander no pudo soportar la crisis que se padece en los pueblos de Paraguaná, con la falta de agua, los constantes apagones y la escasez de empleo. Por ello, la familia deduce que comenzó a buscar con quien regresar a la isla y así lo hizo.
Clandestinos
La familia no sabe ni en qué lancha viajó porque así se planifican los viajes clandestinos. Los pasajeros desconocen la lancha hasta que la abordan. El dueño de la embarcación le confirmó a la familia por vía telefónica que todos habían llegado a tierra, solo faltaba que él estuviera a salvo y que se comunicara con sus parientes, cosa que nunca ocurrió.
La embarcación también llevaba un cargamento de droga y salió desde Las Cumaraguas, en el municipio Falcón. “La lancha los dejó a ciertos metros de la orilla para que ellos nadaran y entregaran esa ‘mercancía’ -la droga- a unas personas que los esperaban. El dueño de la lancha llamó y dijo que todos estaban en tierra. La lancha regresó a Venezuela”, relata la fuente.
Alexander nunca se comunicó con la familia, pese a que ese era el acuerdo. Al contrario, lo hizo otra persona que iba en la lancha y sí logró entrar a la isla. “Alguien llamo a su mamá y le informó que Charlys se había ahogado, que él lo vio pidiendo auxilio ya que había mar de leva y también que su pierna se acalambró”. La tía comenta que hasta la fecha no hay rastros de su sobrino.
Una historia que se repite
Debido a su cercanía, las comunidades de Falcón y las islas del Caribe Neerlandés están entrelazadas. Miles de familias han migrado a lo largo de los años y gracias a esos esfuerzos, hoy mantienen a sus seres queridos en Venezuela.
Pero no todo es color de rosa. El auge de los viajes clandestinos y la existencia de mafias en la zona ha llevado a que migrantes se suban a lanchas donde se tráfica drogas, armas y hasta animales exóticos. Al menos 65 personas que salieron en lanchas están desaparecidas, según la investigación de La Herida Abierta Fronteriza.
La versión oficial de la Guardia Costera del Caribe Neerlandés confirmó que el joven viajaba en una lancha con migrantes en situación irregular y un cargamento de sustancias estupefacientes. Los viajeros lograron descargar la droga e ingresar a la isla por el perímetro de la refinería arubeña.
Las autoridades de Aruba creen que el joven desaparecido no logró llegar a la orilla y se pudo haber ahogado, aunque hizo búsquedas y no han encontrado ningún objeto o cuerpo. La familia pide que se intensifique la investigación o que confirmen si está detenido en la isla.
Por Agencia

