
El mercado automotriz venezolano experimenta una notable recuperación tras años de declive, aunque con un panorama significativamente distinto al de décadas pasadas. Así lo señaló Mónica González, editora de la revista Rugen los Motores, y Nelin Escalante, periodista, analista económico y experto en mercadotecnia, en un análisis sobre el sector.
«Del total de las diez marcas más vendidas, cinco las dominan las asiáticas, un panorama muy distinto al que teníamos antes de la caída libre del sector automotriz venezolano entre 2012 y 2016», explicó Escalante en entrevista con Román Lozinski. A pesar de que en 2023 se vendieron apenas 7.000 unidades, las proyecciones para este año son optimistas. «En el mes de mayo, y aún sin las cifras de junio, la Cámara Automotriz (CAVENEZ) proyecta unas 30 marcas de carros para un mercado de unas 30.000 unidades, con un crecimiento de más del 116 % este año comparado con el anterior».
González resaltó la dificultad de obtener cifras exactas debido a la proliferación de concesionarios que importan vehículos de forma independiente. «No podemos englobar porque no hay una cifra exacta que diga cuántos vehículos se están vendiendo. Podemos proyectar las marcas que están liderando, pero ahora hay concesionarios que traen marcas por su cuenta y ese margen no los podemos contabilizar».
Añadió que los tiempos de escasez, donde la gente reservaba vehículos a cualquier precio, y la posterior crisis que llevó al cierre de muchos concesionarios y a la antigüedad del parque automotor. «Hoy en día, encontrarnos con este nuevo parque automotor con marcas tan importantes como Toyota que sigue liderando, es un cambio significativo».
Escalante destacó la aparición de opciones más económicas. «Uno de los vehículos más baratos, que no se le ha hecho publicidad, pero lo está ensamblando la gente de las motos colombianas, ubicada en Guatire, no pasa de $ 6.000 – $ 7.000. Es muy básico, pero existe, contrarrestando la imagen de que todos los carros valen $ 20.000 o más». Sin embargo, alerta sobre las nuevas políticas gubernamentales que podrían afectar los precios.
«La semana pasada salió una gaceta donde se eliminan una serie de exoneraciones a una gran cantidad de productos, y entre ellos están los vehículos. Ahora se ha aplicado un arancel del 20% adicional, incluso a los carros y camiones que se ensamblen en Venezuela, lo que provocará un ajuste de precios». Recordando el histórico año 2007, cuando se vendieron más de 500.000 carros.
Escalante señaló que los componentes nacionales, impulsados por la presión de la cámara de fabricantes de autopartes, suelen ser más costosos que los importados de China.
González también puso el foco en el auge del mercado de motocicletas. «En 2024 hubo muchos lanzamientos de motos y carros. Es interesante lo que está haciendo Empire, que además de vender motos, realiza campañas de concientización. Siguen ensamblando en el país y ahora se van a meter en el mercado de carros. Además, Brazil y Volkswagen regresan al país en julio».
En cuanto al lujo, Escalante señaló que «los carros más caros que hay en Venezuela son las camionetas que traen de Dubái, que valen como $ 150.000».
A pesar de los altos precios y los desafíos económicos, el financiamiento vuelve a estar disponible. «Ahorita sí hay financiamiento. Nosotros en la revista ‘Rugen los Motores’ hicimos un análisis del mercado automotor para llevarle el hilo conductual de lo que está sucediendo. Hay marcas que tienen financiamiento propio y los bancos también están ofreciendo financiamiento», afirmó González.
No obstante, Escalante advirtió que «no es que no haya financiamiento, lo que no hay son mejores condiciones por dos variables: los precios de los carros en Venezuela son más elevados en comparación con otros países, y la realidad económica no permite que el ejecutivo eleve las ventas de carros a 80.000, 90.000 o 100.000 unidades al año, porque no están los recursos».
En conclusión, el mercado automotriz venezolano muestra signos de recuperación, pero se enfrenta a retos como los altos precios, las fluctuaciones en las políticas gubernamentales y la necesidad de mejorar las condiciones de financiamiento para impulsar un crecimiento sostenible. La entrada de nuevas marcas, especialmente asiáticas, y la innovación de empresas locales como la ensambladora de motocicletas en Guatire, ofrecen alternativas y un rayo de esperanza para un sector que busca reconstruirse en un nuevo contexto económico.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

