
La política de deportaciones masivas de Donald Trump habría provocado una queja inesperada dentro de su propia familia. La primera dama, Melania Trump, expresó en privado su molestia porque personas que conocía estaban siendo expulsadas de Estados Unidos. Después de ese reclamo, el presidente comentó a sus colaboradores que Stephen Miller, el principal arquitecto de su estrategia migratoria, había ido “demasiado lejos“, de acuerdo con un reporte de The Wall Street Journal.
La revelación aparece en un análisis del diario sobre la derrota republicana en las pasadas elecciones de medio mandato. Según personas familiarizadas con las conversaciones, Trump cambió varias veces de postura durante el año: en algunos momentos pidió intensificar las operaciones migratorias y, en otros, cuestionó el alcance de las medidas impulsadas por Miller.
El reporte no identifica a las personas que Melania conocía ni precisa cuándo fueron deportadas. Tampoco establece que la primera dama haya conseguido un cambio formal en las políticas migratorias. Lo que sí describe es una tensión entre el discurso de mano dura de la administración y las preocupaciones que comenzaron a expresar algunos integrantes del entorno presidencial.
Melania ya había participado en conversaciones sobre el rumbo de la política migratoria. En marzo, el medio antes citado informó que formó parte de un grupo de asesores que advirtió a Trump que las medidas de su gobierno habían cruzado ciertos límites, en medio de la tensión provocada por las redadas en Minnesota.
La presión no habría venido únicamente de la primera dama. Según el mismo reporte, republicanos de Texas y Florida también expresaron en privado su preocupación por el alcance de las deportaciones de inmigrantes. El malestar coincidió con una reacción electoral adversa para el partido, que perdió el control del Congreso. El Wall Street Journal señaló que el endurecimiento de las operaciones migratorias contribuyó al desgaste de Trump entre los votantes hispanos.
En una publicación del 6 de noviembre, Migrant Insider, profundizó en la relación entre Trump y su asesor. Su artículo, titulado Trump dijo que Stephen Miller fue demasiado lejos. Pero Miller sigue en la Casa Blanca, subraya que, pese a las diferencias reportadas, Miller continúa en la Casa Blanca y el presidente no ha abandonado su objetivo de expulsar a millones de inmigrantes.
La disputa, por tanto, no representa una ruptura pública ni el fin de la ofensiva migratoria. Más bien, expone las tensiones sobre cómo ejecutarla y el costo político que ha tenido para los republicanos.
Por: Agencia

