
Las importantes victorias de los demócratas en las contiendas legislativas y otros comicios durante las elecciones de mitad de mandato celebradas supusieron un revés para el presidente Donald Trump y, previsiblemente, influirán de diversas maneras en la política energética y ambiental de Estados Unidos.
Los demócratas en el Congreso, si actúan de manera unificada, podrían tomar diversas medidas para frenar la guerra de Estados Unidos contra Irán, un conflicto que ha provocado un fuerte aumento en los precios del diésel y la gasolina.
Dichas medidas podrían incluir el establecimiento de condiciones al gasto público, con el fin de incentivar a Estados Unidos a alcanzar un acuerdo que garantice la apertura del estrecho de Ormuz, así como el bloqueo de la confirmación de nombramientos de funcionarios, indica la nota de Banca y Negocios.
«Dado que ambas cámaras tienen ahora la capacidad de aprobar resoluciones, bloquear el financiamiento para la guerra y retrasar confirmaciones, la administración dispone de un margen de maniobra política más reducido y se enfrenta a una mayor presión institucional para alcanzar un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz«, señaló Claudio Galimberti, economista jefe de Rystad Energy, citado por Reuters.
Investigaciones parlamentarias
Los legisladores demócratas, que ahora encabezarán los comités del Congreso, podrían iniciar investigaciones sobre las políticas y asuntos de la administración Trump, que van desde los acuerdos petroleros de Estados Unidos con Venezuela hasta un pacto sobre la adquisición de diésel con Rusia.
Los demócratas también podrían indagar si las empresas de petróleo y gas fueron recompensadas con exenciones fiscales, subsidios y la eliminación de regulaciones ambientales, después de que el entonces candidato Donald Trump les solicitó 1.000 millones de dólares en donaciones durante la campaña presidencial de 2024.
El mes pasado, senadores demócratas y republicanos instaron a Trump a cambiar de rumbo respecto al asunto del diésel, con el argumento que la administración no consultó al Congreso.
Si bien el gobierno del presidente Donald Trump podría negarse a responder a las citaciones judiciales o retrasar dichas respuestas, estas investigaciones podrían ralentizar la política energética del gobierno.
Incertidumbre sobre otros acuerdos energéticos
La victoria demócrata podría llevar a Japón y Corea del Sur a posponer sus compromisos de inversión en Estados Unidos, los cuales ascienden a cientos de miles de millones de dólares.
Entre los proyectos que la administración Trump ha prometido respaldar se encuentra la iniciativa de gas natural licuado (GNL) en Alaska, valorada en hasta 54.400 millones de dólares, destinada a transportar gas natural desde el norte del estado hacia clientes, tanto estadounidenses como asiáticos.
La administración también ha apoyado proyectos de energía nuclear. «Los demócratas parecen percibir que estos compromisos de inversión fueron impuestos a los aliados«, señaló Heo Yoon, profesor de economía en la Universidad Sogang, en Seúl.
El mes pasado, Corea del Sur confirmó que invertiría 22.300 millones de dólares en un proyecto de gas en Texas, destinado a abastecer centros de datos para inteligencia artificial, y 120.000 millones de dólares para la construcción de ocho reactores nucleares en Estados Unidos. Sin embargo, dichos acuerdos no son vinculantes.
Más control sobre la Inteligencia Artificial
Los demócratas han capitalizado la oposición bipartidista a la rápida expansión de los centros de datos para inteligencia artificial, así como el descontento de los votantes hacia las grandes empresas tecnológicas, precisa la nota de Reuters.
En todo el país, 33 de las 34 iniciativas sometidas a votación, que buscaban restringir la construcción de centros de datos, obtuvieron el respaldo de los electores. Algunos demócratas que resultaron elegidos se han mostrado a favor de establecer pausas o regulaciones para la construcción de estas instalaciones.
Ahora existe una mayor probabilidad de que se intensifique la supervisión y el escrutinio sobre los riesgos de la inteligencia artificial, se refuercen las protecciones para los usuarios de servicios públicos y se impongan requisitos de información más estrictos en cuanto al consumo de energía y la contaminación.
Por: Agencia

