
Los rescatistas de la Defensa Civil gazatí recibieron este sábado más de 1.500 llamadas de auxilio de gazatíes cuyas tiendas de campaña y refugios resultaron inundados o dañados durante una fuerte tormenta que ha afectado a campamentos enteros.
«Hemos registrado inundaciones en campamentos enteros en todas las zonas y ciudades de la Franja de Gaza desde el amanecer de hoy», denunció la Defensa Civil en diferentes comunicados, en los que detalló diferentes operaciones de rescate entre la población forzosamente desplazada.
Un año después del inicio del presunto alto el fuego en Gaza, que no ha detenido los ataques diarios israelíes, 1,65 millones de gazatíes son obligados a pasar un cuarto invierno en tiendas de campaña deterioradas y edificios dañados debido a las continuas restricciones de Israel y la falta de financiación, según datos del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).
En imágenes compartidas desde Gaza ya antes del amanecer de hoy, se ven truenos y calles con corrientes de agua que arrastran lonas e inundan tiendas de campaña con las pertenencias de familias enteras.
«Nuestra comida, nuestra bebida, todo se ha echado a perder. No tenemos nada, ni un colchón ni una almohada, nada de lo necesario», dijo a EFE el gazatí Maher al Ghbayin, que vive bajo lonas junto a su familia en un campamento en el centro de Gaza.
«¿De dónde sacaré comida para los niños ahora? ¿De dónde la sacaré? (…) La harina, todo es agua, todo agua», añade antes de echarse a llorar.
La Defensa Civil anunció el despliegue de 30 equipos en diversas zonas para hacer frente a los efectos devastadores de la tormenta y responder a las llamadas de emergencia.
Esta mañana, fueron evacuados los residentes de un edificio de tres pisos que se derrumbó parcialmente debido al fuerte viento cerca del Club Ahli, en el campamento de refugiados central de Nuseirat, informó la Defensa Civil, que dijo que no hubo heridos.
Mientras que en el norte, un joven fue rescatado después de que el techo se derrumbara sobre él, sin causarle heridas mayores, detalla otro comunicado.
«El invierno en una tienda de campaña no es solo una estación, sino una pesadilla», advirtió en un informe el pasado octubre Nesma al Sallaq, coordinadora de alojamiento del NRC en Gaza.
Por: EFE

