
A partir de este lunes entra en vigencia la Ordenanza para la Gestión, Conservación y Defensa del Mejoramiento Ambiental del Municipio Maracaibo. Como su nombre lo indica, esta herramienta jurídica busca prevenir los impactos ecológicos y climáticos en la jurisdicción. El instrumento incorpora nuevos conceptos ajustados a las nuevas dinámicas urbanas y al control de actividades comerciales e industriales en la capital zuliana.
“Es una ordenanza de prevención, como ya lo decía, que tiene que ver mucho con el tema de la convivencia ciudadana. (…) Consta de aspectos relevantes, como tiene que ver la contaminación sónica, así como la sobrevenida por toda actividad comercial e industrial de los servicios de la conducción proyectados en el municipio. También establece la obligatoriedad de las licencias y autorizaciones para la intervención que pudiera afectar el ecosistema urbano, como la poda, la tala, la disposición de escombros y el manejo de material reciclable, entre otros”, explicó Desiree Fernández, presidenta de la Cámara Municipal.
La edil advirtió que la normativa no está limitada a otorgar solamente permisos, sino que también fiscalizará y sancionará a través del Instituto Municipal de Ambiente (IMA), que en la ordenanza anterior carecía de potestad legal para cumplir este rol.
“También se establecen nuevas medidas de control como la emisión y el impacto atmosférico y sonoro, la reestructuración de los límites sonoros permitiendo por zonas y horarios sancionados una enfermedad de la contaminación sónica comercial y residencial fuera de lo normal, así como el exceso de emisiones de fuentes móviles según su tonelaje”, agregó Fernández.
La ordenanza incorpora elementos de regulación y sanción a la contaminación lumínica y electromagnética derivada de las pantallas LED publicitarias de alta intensidad no autorizadas y desreguladas. La protección hídrica y de cañadas vinculada a la preservación del Lago de Maracaibo.
“La desembocadura que hay a nivel de las empresas hacia los caños y cañadas. También se tipifica como falta grave la descarga directa de los aceites usados minerales o vegetales, el combustible fósil, las grasas químicas, los excedentes industriales y la basura a las cañadas”, detalló la presidenta del Concejo Municipal de Maracaibo.
La Ordenanza para la Gestión, Conservación y Defensa del Mejoramiento Ambiental del Municipio Maracaibo cuenta con 18 títulos, 45 capítulos, un total de 141 artículos con sus respectivas disposiciones transitorias y derogatorias que están al servicio de los marabinos.
“Quiero decirle que está abierta, desde el Concejo Municipal, esta ruta que se ha propuesto por medio del alcalde Giancarlo Di Martino para poder nosotros volver a la primera ciudad de Venezuela ecológica, verde, limpia y que obviamente podamos convivir todos de manera armónica con este nuevo marco jurídico”, puntualizó.
Tiempos modernos, ordenanza moderna
Janner Pérez, presidente del IMA, expuso que para materializar la visión de transformación que tiene el alcalde Di Martino para la ciudad era necesario trazar una ruta que pasaba por tres ordenanzas: Primero la modificación de la creación del instituto, luego la ordenanza de arboricultura y esta ordenanza que cierra ese ciclo de lo que se denominó la transformación ambiental.
Pérez justificó la necesidad de la ruta por las diversas afectaciones ambientales que cada día son mayores y complejas. Además, de buscar resolver el problema que heredó la actual gestión municipal de sus predecesoras, que “creó una cultura negativa dentro de los ciudadanos donde la anarquía, la inconsciencia superó cualquier nivel”.
Subrayó entre las innovaciones la regularización y gestión, por primera vez, de residuos electrónicos para identificar a los responsables generadores y garantizar su correcta ubicación y disposición final en el municipio. Así como fiscalización a caucheras y neumáticos usados. También el control de transportes de carga y tracción animal.
La ordenanza también otorga la potestad al IMA de exigir permisos municipales a comercios e industrias que operaban sin supervisión previa y establece nuevos instrumentos de control ambiental como la constancia de adecuación zonal y acústica, y los permisos obligatorios para poda, tala y trasplante de vegetación.
“Es decir, que son mecanismos que son totalmente innovadores, como la comprobación externa de inseguridad doméstica, abordaje subsidiario, registro municipal de infractores. Vamos a poder garantizar que todo aquel que tenga el ejercicio o una actividad, nosotros podemos saber quiénes son”, comentó Pérez.
Pérez enfatizó que la ordenanza incorporó el mecanismo del duplo, que es una regla de las más severas en la ordenanza porque duplica la sanción si no es cancelada en el periodo establecido.
“Porque muchas veces la gente se hace la vista gorda de todo lo que son este tipo de sanciones. Entonces, inmediatamente, si no las cumple en el tiempo o en el momento que así lo corresponda, como lo establece la ley, van a tener una figura que es la regla del duplo, que no existía en la ordenanza anterior. ¿Por qué decimos todo esto? Porque este es el resultado de ver cuáles eran las debilidades que teníamos en las ordenanzas anteriores”, expuso.
El presidente del IMA recordó que el objetivo de la administración municipal es transformar la cultura del ciudadano a través de la educación ambiental, a través de la exhortación, invitación, participación, para que sea el ciudadano quien pueda iniciar la transformación.
“Porque la última herramienta debe ser la sanción”, acotó el directivo municipal.
Por: José Manuel Sánchez / Foto: Herminio Bejarano

