
El exgobernador del estado Zulia pidió este jueves, 21 de mayo, que la región reciba un tratamiento de urgencia en lo referente al tema eléctrico. Este petitorio vino acompañado de una serie de propuestas que, consultadas previamente por expertos en materia eléctrica, ayudarían a estabilizar el sistema con el tiempo y finalmente acabar con las fluctuaciones y racionamientos en el mencionado servicio.
“Los apagones, los cortes programados (Plan de Administración de Carga) y las fluctuaciones de tensión que son permanentes, impactan en la vida cotidiana”, quien recordó que otros servicios, así como la industria y el comercio, son afectados por la problemática. “Se quema el ventilador, la nevera, el aire acondicionado, el microondas, se quema todo”.
Especificó que el estado Zulia “necesita, en este momento, para equilibrar el sistema, para vivir en paz, entre 2000 y 2100 megavatios, o sea, tenemos un déficit que va entre 350 y 500 megavatios”.
A razón de la situación, Rosales presentó en rueda de prensa una serie de propuestas para que sean concretadas dentro del proceso de estabilización económica y social que vive el país. “Camino a la transición y a las elecciones que se tienen que hacer en Venezuela, se mire al Zulia y se dé un tratamiento urgente en cuanto al tema eléctrico”.
El presidente, también presidente del partido Un Nuevo Tiempo, presentó los planteamientos en dos fases que irían a corto y mediano plazo.
En primera instancia, el exmandatario regional destacó la atención inmediata y el mantenimiento permanente e inversiones urgentes de bajo alcance y rápida ejecución en las plantas termoeléctricas para estabilizar el servicio. “Se enfrentarían de manera efectiva los racionamientos, las fluctuaciones y los constantes bajones de electricidad que afectan a la población”.

Igualmente, propuso retomar la instalación de turbinas de ciclo combinado para aprovechar la eficiencia de generar electricidad a través del gas natural. “Este sistema hace que una planta de ciclo combinado genere el doble de electricidad”, aclaró.
Sumó a esta primera fase la atención a las termoeléctricas: Rafael Urdaneta (1.380 MW), Ramón Laguna (660 MW) y plantas menores (860 MW) para lograr una generación de 2.900 MW de capacidad instalada en el parque térmico.
El líder político zuliano recordó que la Rafael Urdaneta y la Ramón Laguna generan entre el 20 y el 30 por ciento de lo que deberían. “Si estuviera generando. Los 1.900 megavatios. Desde hace tiempo no tuviera un problema. (…). La brecha tiene que ver con la inversión, el mantenimiento y la operación”.
Concreción de proyectos
En la segunda fase, la de mediano plazo, Rosales pidió reactivar el proyecto de construcción del cable sublacustre aprobado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el cual generaría entre 700 y 900 megavatios adicionales para resolver el tema de la transmisión, así como la finalización de los trabajos del gasoducto Falcón-Zulia.
Aseguró que los recursos para ejecutar estas obras vendrían de las ganancias por conceptos petroleros, pues es una de las industrias que hacen vida en el Zulia y que además experimenta una mejoría en sus actividades en la región. “Además están los 5 mil millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) que Venezuela va a recibir del Fondo Monetario Internacional”, apuntó, “y otros recursos congelados en el exterior”.

Finalmente, el exmandatario zuliano informó que entregaría la propuesta a los organismos nacionales e internacionales, tales como la Asamblea Nacional y la embajada de Estados Unidos en Venezuela.
“Se llevarán al Gobierno nacional. Y se entregarán a los niveles de gobierno porque esto no es un problema político, ni campaña, conflicto, ni enfrentamiento o de controversia. Esto es un problema severo, grave, especial que vive Zulia y se puede atender para estabilizar el sistema a partir de la Asamblea Nacional”, acotó el líder político zuliano.
Por: José Manuel Sánchez y Lizaura Noriega

